Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

domingo, 10 de junio de 2012

"Presentan la muestra artística de un niño con autismo"

Este viernes se inauguró una exhibición que muestra las obras de un niño autista. El trabajo se denomina "Luz de mi vida" y durará hasta el 1 de julio en la sala Linares del Ente Cultural, (San Martín 251). Los espectadores se encontrarán con una selección de trabajos de un niño que pinta desde los 3 años y que alcanzó la precisión del más detallista de los dibujantes.
 
Se trata de Oren Jai Domfrocht, de 9 años, quien comenzó a dibujar a los tres años, un año y medio después de que los médicos le diagnosticaran autismo y sorprendió a los padres las perfectas proporciones de sus dibujos.
 
“Él vio unos muñecos en la tele y luego los representó, iguales, sin volverlos a mirar. El no copia, recuerda”, explicó Manuel Domfrocht, su padre, quien parece sorprenderse de sus propias palabras.
 
Antes de empezar un trabajo, este niño dibujante apunta sus ojos hacia el cielo, los entrecierra, imagina su obra y la vuelca sin pausa en la hoja en blanco.
 
Los animales son sus motivos predilectos.A los cinco años representó mediante una secuencia de dibujos a un pingüino sacudiéndose, como si intentara secarse, y a los ocho creó una variopinta serie de vacas que parecían fotografiadas.
 
La pasión por dibujar animales se le presentó luego de que sus padres lo llevaran al zoológico, rito que desde entonces se repite más de una vez al año.
 
El dibujo se convirtió, entonces, en un canal de comunicación para este niño que, según recuerda su padre, cuando tenía un año y siete meses no lo “saludó” más, no lo “miró” más y "hasta había dejado de comer”.
 
La insospechada carrera de este niño prodigio del dibujo no contó ningún profesor de esa materia. “Nunca le enseñamos a dibujar, todo lo aprendió solo. Un día, un amigo dibujante nos dijo que nunca le pusiéramos a nadie que le enseñe, porque vio que él lo lograría solo”, recordó su padre.
 
Y así fue: sus obras evolucionaron en cuanto a los colores, los instrumentos y los trazos, y Oren fue perfeccionando su arte.
 
Para su crecimiento, fueron fundamentales los especialistas que lo trataron y sobre todo su madre, Gabriela Borow, quien se emocionó hasta las lágrimas durante la presentación de la exhibición, y su pequeña hermana Yael.
 
La importancia y la voluntad de la familia fue lo que destacó, este viernes, al participar de la inauguración de la muestra, la ministra Salud de Tucumán, Silvia Rojkés de Temkin.
 
Por su parte, Diego Tarkowski, el director del instituto San Martín de Porres al que concurre Oren, habló del “hiperrealismo en el que puede vivir un chico con autismo y su necesidad de entrar en el surrealismo de los demás” por medio, por ejemplo, del dibujo.

OREN JAI DOMFROCHT. El niño que padece autismo es el protagonista de la exposición artística.
OREN JAI DOMFROCHT. El niño que padece autismo es el protagonista de la exposición artística.



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