Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

jueves, 14 de junio de 2012

Me llamo Asier y tengo autismo

Hola, me llamo Asier y tengo 11 años. Soy un niño muy movido y a veces me cuesta prestar atención. Desde que soy pequeño hablo como una persona mayor, así mis padres decidieron llevarme al médico, que les dijo que tenía síndrome de Asperger. Eso que quiere decir que soy un niño muy listo con dificultades para entender algunas cosas. Mis padres, al principio, estaban muy tristes, pero ahora son muy felices porque soy feliz. A veces, cuando los niños juegan, no entiendo sus bromas y pienso que se burlan de mí, y entonces me enfado y sufro mucho, pero luego me explican que lo he entendido mal y se me pasa. Por eso mis papás me llevan a educación socioemocional. Me enseñan a entender las expresiones de las caras y el significado de refranes, frases hechas... En el colegio, los profesores me ayudan a entender a mis compañeros, y mis compañeros se esfuerzan mucho para entenderme, porque a algunos les parezco un sabio y no me entienden. Para poder escuchar y aprender en el colegio, estar tranquilo durante el día y no tener miedo por la noche, me dan tres medicaciones. Así me porto bien y me lo paso mejor. Pero si el médico se equivoca en la medicación, me pongo un poco nervioso y me porto regular, aunque mis compañeros de clase lo entienden y se esfuerzan por ayudarme y comprenderme. Mi madre dice que soy muy guapo, y que si tuviera un aspecto diferente, las personas comprenderían sin hablar conmigo lo difícil que me resulta a veces entender las cosas normales y que hay ocasiones en que, aunque yo quiera portarme bien, no puedo... Y luego me sabe muy mal, porque yo quiero ser como todos los demás de mi clase. Por eso a veces hay padres que cuando sus hijos se quejan porque les he pegado, les dicen que me respondan de la misma manera. Pero mi profesor me dice que tenemos que hablar, porque es mejor el diálogo que pegarse. Hace cuatro años que vivo en Terrassa, me encanta mi ciudad y mi colegio, y espero que paséis unas felices vacaciones este verano y el próximo curso sigamos siendo todos buenos compañeros.


(EL PERIÓDICO.COM)

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