Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

jueves, 16 de junio de 2016

"BOFETÓN DE REALIDAD" (M.A.M.)

Ayer tocó "bofetón de realidad" en el colegio de Julia. Debería estar ya acostumbrada pero no lo consigo. Siempre voy preparada, diciéndome "nada de lo que te digan te va a sorprender, por lo que nada te puede afectar" y, sin embargo, salgo "hecha polvo".

Julia el curso que viene cambia de ciclo. Pasa a lo que se denomina "Transición a la Vida Adulta" (TVA), tres años (el tercero es optativo) en el que, presuntamente, se preparan para su autonomía. Claro, cuando estamos hablando de una persona como mi hija que necesita ayuda para prácticamente todo, que no puede salir sola a la calle, que no entiende ningún convencionalismo social, ¡qué no habla!...sabes que estos próximos tres años son, realmente, un regalo que el colegio ofrece. Julia puede permanecer en el centro hasta los 21 años, fecha límite en la que ya tendrá que pasar a un Centro de Atención Integral (CAI).

Por supuesto que ayer la orientadora del colegio fue encantadora conmigo. Me explicó todos los pormenores del ciclo de TVA y yo firmé todos los informes pertinentes para la Consejería de Educación.

Pero es en estos momentos cuando vienen a mi cabeza las malditas comparaciones y pienso que Celia está cursando el bachillerato por Ciencias de la Salud, uno de los más difíciles, con unas notas increíblemente buenas; que el lunes se marcha de viaje con sus compañeros a Bélgica y Holanda durante una semana; que le queda solamente un curso para empezar la Universidad; que después tiene pensado irse a vivir fuera de España...que tiene novio, que sabe qué es el amor, que conoce el sabor de un beso y el calor de un abrazo...que le apasiona leer...que, con un poco de suerte, puede tener una vida fantástica.

Y Julia...su futuro será pasar sus días en un CAI. No sabrá que es amar; no tendrá la posibilidad de elegir si desea o no ser madre; no trabajará; dependerá siempre de mí.

Siempre recurro a lo mismo: sé que tanto Julia como Celia, ahora mismo, son felices y, tengo la esperanza de que, en un futuro, sigan siéndolo...Julia en su pequeño mundo y Celia esté donde esté el lugar en el que haya decidido vivir

                                                  Julia en la playa...uno de los lugares donde
                                                  más feliz es.

                                                   


2 comentarios:

  1. Esto puede ser un duelo. Suena muy duro. Mucho ánimo.

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  2. Maria te entiendo perfectamente y duplicado por dos,pq mis dos hijos tienen discapacitados y tienen dependencia,aunque Oriol(y peke de 15 años) es bastante funcional y con ayuda podra hacer lo que se proponga.

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