Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

domingo, 4 de noviembre de 2012

"DOS ADOLESCENCIAS...DIFERENTES PERO FELICES" (M.A.M)



No me cabe ninguna duda...mi hija Julia desde su Trastorno de Espectro Autista es ¡¡¡feliz!!!

Y esa felicidad la transmite con sus carcajadas, sus abrazos, sus besos tiernos, dules y ¡con esa

mirad que lo dice todo!.

Julia, como todos los autistas es un caso único y particular. ¿Lo más destacable?: su mutismo

funcional.

Lo que más esfuerzo le supone está relacionado con el campo de la comunicación y

los convencionalismos sociales: carece de empatía, "pasa" de lo que la gente piense de ella

y presumir son va con ella: con tal de ir cómoda vestida es suficiente


Soy yo la que no pasa de los convecionalismos sociales y en más de una ocasión me hubiese

tener "más que palabras" con la típica madre "pluscuamperfecta" que mira a Julia y seguidamente

me mira a mí para ver que madre permite hacer "este tipo de cosas": correr por la calle, soltar algún

grito...

Este es el segundo curso en el Colegio De Educación Especial de Latores y la diferencia con

respecto al año pasado es abismal. Este acude más relajada y regresa, igualmente, más tranquila.

Su tutor me ha comunicado que está plenamente integrada en el centro y en sus actividades.

Tengo otra hija, Celia, de 13 años, prototipo de adolescente, integrada en su grupo de referencia en

el que se sienten protegidas.

Son dos adolescencias radicalmente diferentes pero resulta un reto importante y rico en experiencias

Celia es mucho más arisca que su hermana. Conmigo mantiene una silenciosa relación de rivalidad

algo que recuerdo perfectamente haber vivido con mi madre.

Cuando más accesible está es cuando se mete en mi cama y retrocede unos años para convertirse

en la niña que todavía es.


 

Quiero a mis hijas...¡¡¡tan diferentes!!!...¡¡¡cuántas cosas aprendo de ellas!!!

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