Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

martes, 13 de septiembre de 2011

El nuevo reto de Julia

Julia empezó a ayer a asistir al Colegio de Educación Especial. Fue su padre quien la llevó porque yo pensé que me moriría de tristeza al verla subir al autocar. es más, puedo afirmar sin temor a equivocarme que si  hace unos años me dicen que voy a pasar por ésto llevaría todo el verano llorando y "sin levantar cabeza".

Pero lo que hace a estos niños "especiales" es que nosotros, los padres, evolucionamos en la aceptación de su problema paralelamente a la evolución, en ocasiones lenta, a veces rápida, que ellos viven día a día. Julia siempre ha dado pasitos hacia delante...nunca ha retrocedido.

Hoy me he dicho que tengo que ser fuerte y que si ya he pasado tantas “aventuras” escolares, médicas, lúdicas con ella, podría hacer frente a este nuevo reto.

Cuando llegué a la parada, aunque parezca paradójico, me sentí absolutamente tranquila y, ¿sabéis por qué?: porque por primera vez, Julia no era la “rara”, la “especial”, la niña a la que todas las madres de niños “normales” miraban, escrutaban intentando adivinar qué sería lo que le pasa a esa niña que físicamente no presenta ningún rasgo distintivo pero en un hecho que “algo” le pasa.

Hoy, en la parada, había dos adolescentes con sídrome de Down, un niño que por su sintomatología debía ser autista, una niña que, como Julia, era aparentemente “normal” y un chico que supongo asistiría a algunos de los módulos que imparten en el colegio a los jóvenes a partir de los 18 años.

Mañana iré absolutamente relajada: ¡Julia ha dejado de ser observada…es "normal" dentro un mundo de niños “especiales”!.

Ahora me pregunto sino hubiese sido mejor llevarla a este colegio cuando nos echaron del colegio concertado y religioso estando en 2º de primaria.

Sí, ahora sabe leer, sabe escribir, tiene nociones básicas sobre sumas y restas…pero necesita aprender a convivir en sociedad, aprender a ser autónoma.

Hoy Julia ha subido al autobús feliz y eso me ha hecho a mí feliz.

¡Gracias, Julia, por ser como eres y por enseñarnos que se puede ser feliz con muy poco…en ese campo eres una verdadera maestra avanzada!

1 comentario:

  1. QUE HERMOSAS FOTOS,Y CUANTA TERNURA QUE INSPIRAN!!!AHORA UNA NUEVA ETAPA COMIENZA PARA AMBAS,YA VERAS QUE POCO A POCO TODO SE IRA AMOLDANDO Y TE SENTIRAS MAS RELAJADA Y TRANQUILA.BSOS ENORMES DULCE MARIA!!!!!TU AMIGA "VIEJA"LA ARGENTINA.TINI.

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