Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

viernes, 16 de septiembre de 2016

"MALDITAS CRISIS" (M.A.M.)

Hoy ha vuelto. Hacía tiempo que no nos visitaba pero, a la hora de comer, la hora menos prevista, ha regresado una crisis. Julia se ha golpeado contra la pared, ha mordido su brazo, ha cerrado sus manos y con los puños se ha pegado en la cabeza. Yo estaba con ella. He querido calmarla. Ha cogido mi brazo y lo ha apretado con toda su fuerza. Ha retirado bruscamente el plato. He logrado que se levantase de la mesa y la he llevado a su habitación donde, tras un fuerte abrazo, ha empezado a calmarse. Diez minutos después era la dulce niña de siempre.

¿Llegará el día en el que alguien me explique por qué se desencadenan estas crisis?. Julia no habla, no puede decirme qué es lo que ha sucedido y yo no puedo adivinarlo porque, ante mis ojos, nada había ocurrido.

Sé que la crisis suele darse ante una situación de saturación, sea de tipo sensorial o emocional. Una frustración o, en el caso de los aspectos sensoriales, una saturación, pueden hacer que una persona con autismo lleguen a la autoagresión cuando, sencillamente, ya no soporta más y explota.

También sé que la frustración y la ansiedad son dos grandes enemigos de una persona con autismo. Si una u otra llegan a situaciones extremas, fácilmente se desencadenara una crisis autolesiva. Llega un momento en el que se siente tan saturada que necesita estallar
para poder, aunque resulte paradójico, regularse.

Sería maravilloso que Julia pudiese explicarme qué es lo que le ha llevado a esa situación de ansiedad extrema. Hoy, aparentemente, era un día como otro cualquiera pero yo desconozco qué es lo que ha ocurrido en la vida de mi hija desde que la dejo en el autocar que la lleva al colegio hasta que regresa a casa.

Lo único que es evidente son sus cicatrices, una en el antebrazo y otra en la mano del brazo izquierdo, huellas de sus mordiscos y sus nudillos oscuros, casi negros, consecuencia de sus puñetazos contra la pared.

Al menos, Julia posee un carácter maravilloso. Es adorable y mimosa y, en absoluto, agresiva. Pero, no sé si llegará ese día en el que pueda decir que las crisis han desaparecido de nuestras vidas porque, y es lo más triste, yo no puedo adelantarme a ellas porque desconozco qué es lo que las provoca. Puedo evitar situaciones que me consta que a Julia le resultan estresantes, pero el cerebro de una persona con autismo es especialmente sutil y si esa persona no habla, se convierte en impenetrable.




                         
                                            

                                           En la fotografía se aprecia la gran cicatriz que tiene
                                           en el brazo izquierdo.









1 comentario:

  1. Tenga un buen, día, por cosas de la internet, he encontrado su blog.
    Trabajo con niños con TEA, y la crisis, tal como parece que "no ha pasado nada" aparte de la saturación de muchos hechos, también suele ser el que no le gusta algo, puede que una brisa la haya rosado, o que el sabor de algo justo ese día, no le gusto, que vió algo de lo más simple y justo en ese momento, no le pareció, y porque no, algún recuerdo. Es cierto, no hay un estudio con las causas exactas, pero he podido obsevar en mis niños, que se alteran por una gota de agua en su mano, y solo queda mantener la calma y hablarles para que entren en razón. Muy buenos deseos desde Perú.

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