Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

jueves, 22 de septiembre de 2016

"JULIA EMPIEZA SU RECORRIDO EN PSIQUIATRIA DE ADULTOS" (M.A.M.)

Hoy Julia ha tenido su primera consulta con la que va a ser su nueva psiquatra, ahora que ya ha pasado a depender de Salud Mental de Adultos.

Al final, han hecho caso a mis ruegos y le han asignado la misma doctora que hace poco a comenzado a llevarme a mí también tras la jubilación del anterior. En relación al cambio de terapeuta tuve un pequeño malentendido con la administrativa que llamó por teléfono a mi casa. En un primer momento me dijo que tenía que ser la paciente la que tenía que ir a cubrir la solicitud. Yo le comenté que eso era imposible, en cuanto que la paciente tiene autismo no verbal. Aún así, insistió "ya, pero tiene que ser ella quien venga a secretaría". Solamente cuando le dije que mi hija no hablaba y que presentaba una discapacidad del 75%, aceptó que fuese yo...¡Qué desconocido sigue siendo el Autismo!

No voy a mentir...la primera impresión ha sido inmejorable. Paula, que es el nombre de la joven médico, se ha ganado a Julia al segundo de entrar en la consulta, simplemente tratándola con naturalidad y relajación. Julia aceptó sentarse en una silla frente a ella y, rápidamente, la empatía comenzó a discurrir por la consulta. Me planteó una enorme batería de preguntas; le comenté y ella misma observó con sus propios ojos esa alta capacidad que tiene Julia que, realmente, no le sirve para nada porque no es en absoluto funcional. Hubo risas, no se escuchó ningún grito, ni ninguna carrera desenfrenada de Julia.

Y lo mejor de todo: oficialmente, ¡por fin el Risperdal pasa a la historia de nuestras vidas!.

Vamos a comenzar con un antipsicótico denominado Aripiprazol pero, por supuesto, estando a la expectativa de cómo le siente a Julia.

Ya os iré contando....el lunes voy a buscar los resultados de la análitica.

Este post solamente puedo ilustrarlo con una de las sonrisas de Julia que tan feliz me hacen...aunque sea de archivo.


"El aripiprazol también se usa para tratar a personas que tienen trastorno autista (un problema de desarrollo que causa dificultad para comunicarse e interactuar con otras personas). El aripiprazol puede ayudar a controlar una conducta irritable como por ejemplo, agresión, berrinches y cambios de humor frecuentes en estos niños. El aripiprazol también se usa para tratar niños entre 6 y 18 años de edad que tienen trastorno de Tourette (una condición caracterizada por la necesidad de hacer movimientos repetitivos o repetir sonidos o palabras). El aripiprazol pertenece a una clase de medicamentos llamados antipsicóticos atípicos. Funciona al cambiar la actividad de ciertas sustancias naturales en el cerebro."

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