Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

domingo, 18 de septiembre de 2016

"JULIA ES BUENA EN ESTADO PURO" ( M.A.M.)

Como en el último post hablé de las crisis de Julia, hoy quiero contaros lo maravillosa que es.

Debo empezar diciendo que su autismo está básicamente definido por su falta de lenguaje y su prácticamente nula comprensión de cualquier convencionalismo social. Mi hija no entiende conceptos abstractos como el dinero y, mucho menos, la necesidad de su uso; desconoce el sentido de la propiedad; no sabe qué es un gobierno, una iglesia, un dios, una monarquía, una guerra, un terrorista, un corrupto....y así, hasta el infinito...tampoco sabe qué es un partido político, los índices bursátiles, el brexit, Estados Unidos, la Comunidad Económica Europea, España.

Está fuera de su comprensión la atracción sexual hacia otra persona, jamás tendrá pareja y nunca tendrá hijos; tampoco tendrá amigos. No puede ir sola por la calle porque las normas de tráfico entran dentro de un terreno que le resulta ajeno...aunque se da la paradoja de que, tal vez, algún día, sea capaz de conducir un coche.

La televisión no le resulta atractiva...aunque las películas de Disney o Pixar, muchas veces las ve en inglés, seleccionando ella misma el idioma en el DVD. Le apasiona la música, sobre todo la clásica. Le gusta correr en la playa, saltar sobre su gigante pelota y el agua en cualquiera de sus versiones, ya sea en la piscina, en el mar, en la bañera, en una manguera...la cuestión es su contacto.

Julia no sabe escoger su ropa. Tengo que ducharla, lavarle los diente, vestirla, atarle las zapatillas...aunque, durante la comida, una sola mirada de su hermana le indica que está comiendo demadiado rápido y que, entre bocado y bocado, debe dejar el cubierto sobre el plato.

Pero lo que tiene Julia que la hace maravillosa es su carácter. Hoy hemos tenido sesiones maratonianas de besos. A su manera, me pide que le mordisquee en el cuello...¡le encanta!...que le acaricie el brazo, mientras nos damos cientos de besos, tumbadas en su cama, abrazadas. Si estoy cocinando, limpiando, leyendo o escribiendo se acerca por la espalda y me besa no una, sino cuatro, cinco, seis veces. Y luego su sonrisa. Cuando está relajada, sus ojos, su cuerpo, su boca sonríen...ella es una sonrisa mimosa y encantadora. Ah!...y sus carcajadas...esas las deja para Xasy, nuestro perro, quizá con quién más haya jugado nunca; se comprenden, se quieren, son cómplices.

Cuando Julia no está, la casa se encuentra vacía.

El Autismo son las crisis pero también es amor incondicional, porque Julia no sabe qué es la mentira, la hipocresía, el egoísmo, la deslealtad. Julia es buena en estado puro.

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