Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

viernes, 25 de marzo de 2016

"18 CUMPLEAÑOS DE JULIA" (M.A.M.)

Hoy, hace dieciocho años, ya estaba ingresada para el que sería el momento más feliz de mi vida.
Julia nació a las 19 h. tras un parto maravilloso, doloroso, pero maravilloso. Tras un único empujón nació la niña más guapa que había visto nunca; la pusieron sobre mi pecho y, al oir mi voz, levantó la cabeza y me miró fijamente con sus enormes ojos negros. Desde ese instante, supe que nada iba a ser igual.

Era tan feliz. Cinco meses después, estaba nuevamente embarazada de quien sería mi segunda hija, Celia.

Dos años y medio después todo cambió. Aquella niña, que parecía una muñeca, cambió. Eran cambios sutiles, pero demasiado evidentes. El resto ya lo conocéis todos los que seguís este blog.
Ese monstruo silencioso llamado autismo se asentó en nuestra vida para quedarse.

Hoy Julia cumple 18 años. "Oficialmente", deja de estar dentro del Trastorno de Espectro Autista y pasa a tener Autismo no verbal y, a pesar de que en determinadas áreas cerebrales sobresale muy por encima del resto, al no ser capaz de realizar una serie de tareas que se consideran indispensables para la vida cotidiana de una persona, han añadido el epígrafe "Retardo Mental". Os aseguro que ese día, hace una semana, fue terrible.

Pero sé que debo pensar en positivo. Julia es una fuente inagotable de mimos, besos, abrazos y, sobre todo, es FELIZ...realmente, ahora mismo, lo único que deseo es que continúe siendo FELIZ...espero que ella sepa que yo voy a estar siempre ahí, a su lado, "ayudándole a atar los cordones de sus zapatillas".




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