Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

jueves, 27 de agosto de 2015

"Julia, Celia y ... el Whatsapp" (M.A.M.)


Estos días de vacaciones, Julia y Celia, están con su padre y os parecerá una estupidez pero, ¿sabéis qué es lo que peor llevo de estas separaciones?. Fundamentalmente, dos cosas: la ausencia de comunicación con Julia y mi gran duda...saber si Julia sabe el por qué de mi ausencia y si entiende el abstracto concepto del paso del tiempo.

Gracias a las nuevas tecnologías y teniendo en cuenta que estoy hablando de una adolescente de 16 años, el Whatsapp es la maravillosa herramienta que utilizo varias veces al día para relacionarme con mi hija Celia.

Celia y yo nos escribimos a todas horas, "hablamos" a través de mensajes, nos enviamos fotos...Sé lo que hace, con quien está o cuales son sus planes...constantemente nos enviamos besos y nos decimos "te quiero". Lo sé, estáis pensando que tengo una relación maravillosa con mi hija Celia y es así; durante un par de años estuvo metida en su "caparazón" de adolescente pero he conseguido que lo rompa y..¡me siento muy orgullosa de la relación que mantenemos!.

Julia es autista "no oral". Cuando estamos juntas, aunque no habla, con su "si" y su "no", podemos mantener conversaciones básicas, pero conversaciones al fin y al cabo. Su nivel de comprensión es muy bueno por lo que yo me dirijo a ella oralmente...¡hace ya mucho tiempo que dejamos atrás los pictogramas!. Todos los días le doy a escoger la ropa que va a vestir, la comida que va a comer, el DVD que desea ver...es una manera más de fomentar su autonomía.

¡Ojalá llegue el día en el que Julia sea capaz de enviar Whatsaap a través del móvil!... pero, por ahora lo veo demasiado lejos.

Por eso, actualmente, cuando estamos separadas nuestra comunicación se limita a una llamada de teléfono en la que le pido a su padre que ponga a Julia al auricular...ya he conseguido que diga "mamá" y me envíe maravillosos besos pero ¿entiende por qué yo no estoy con ella, como siempre?...no lo sé, por lo que, cuando cuelgo el teléfono, me siento invadida por una serie de sentimientos encontrados: alegría por haber "hablado" con ella y tristeza infinita derivada de todas las dudas que me asaltan.

Al menos, por ahora, Celia se mantiene siempre a su lado y gracias a ella puedo conocer al minuto todo lo que le ocurre a Julia.


Gracias Celia, por mantenerme al tanto de todo lo que le ocurre a tu hermana...como siempre, eres mi gran ayuda y apoyo...hasta que vueles del nido y entonces "hablaremos" vía "Skype".


Quiero ilustrar este post con algunas fotos en las que se aprecia la mágica relación que ha existido siempre entre mis dos maravillosas hijas.


                                            





                                              




                                                                       





                                                        






                                         




                              


                                                                                

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