Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

lunes, 10 de agosto de 2015

"CAMBIO DE ACTITUD" (M.A.M.)


Hoy en la playa Julia ha vuelto a comportarse fantásticamente bien. Vuelvo a disfrutar del sol, la arena y el mar...los paseos me relajan y regreso a casa cargada de sal y algas.

Creo que también mi actitud o más bien, mi cambio de actitud ayuda. He tomado la decisión de hacer caso omiso a las miradas de la gente y...¡realmente funciona!. Supongo que al estar yo más tranquila, Julia lo percibe...Esta tarde no ha habido estereotipias, ni gritos, ni carreras desenfrenadas.

Ha esperado pacientemente mientras buscaba aparcamiento. Me ha permitido "husmear" por un par de puestos en los que venden pulseras, collares, sandalias, algo impensable hasta hace muy poco tiempo. Se ha tumbado en la toalla y...¡ha permanecido quieta un rato!. Hemos recorrido de punta a punta la playa seis veces y, aunque estoy agotada, es un cansancio reconfortante.

Ha sacado su lado más infantil jugando en la arena, rodeada de niños pequeños que ni tan siquiera se percataron de su presencia y yo...¡tan pancha!...sentada en la arena junto a ella haciendo también "albóndigas" arenosas que luego tirábamos al mar.

Hace poco pensé que el desarrollo de Julia se había estancando o, al menos, ralentizado pero, como siempre ha sucedido, este verano me ha regalado el poder disfrutar nuevamente de la playa.

Por ella debo mantener la actitud que tanto me ha conseguido alcanzar...es bueno para ambas.

El autismo va a seguir siempre conviviendo con nosotros pero creo que podremos conseguir, con tan solo un cambio de actitud por mi parte, gozar de esos pequeños regalos que te da la vida como puede ser, simplemente, tumbarte al sol...Hoy me siento feliz.



1 comentario:

  1. qué alegría María, es un placer poder disfrutar de la playa las dos. un abrazo.

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