Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

domingo, 3 de agosto de 2014

"El poder curativo de los abrazos". 2ª parte (M.A.M.)



Ayer hablé de los grandes beneficios que provoca abrazar y ser abrazado. Pues bien, hoy Julia está de muy buen humor...La que está últimamente "refunfuñada" es Celia.; doy por hecho que es la adolescencia pero...¡qué ni se me ocurra rodear con mis brazos a mi particular y maravilloso "erizo de bosque"!...corro el riesgo de conocer el poder de sus mágicos pinchos.

Hace un rato...¡qué tontería!... quise que nos hiciésemos las tres un "selfie", pero Celia se negó rotundamente...así que, al menos, nos hizo una foto en la que aparecemos Julia y yo, abrazadas y felices. Tengo la esperanza que, en un par de años, mi peque permita que le muestre mi cariño a través de besos, mimos y abrazos.

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