Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

viernes, 5 de octubre de 2012

"Mi amiga Rosi...una madre "especial"...una amiga maravillosa" (M.A.M.)



Mi gran amiga Rosi nuevamente me ha dado una lección de como debe comportarse una madre "especial" en una de esas situaciones que a mí me dejan sin capacidad de reacción.

Pero, aunque quisiera, jamás podré tener su maravilloso carácter, su positiva manera de ver la vida, su capacidad para conseguir relativizar los problemas y analizarlos desde la suficiente lejanía para que no puedan con ella.

Si es la primera vez que entráis en este blog no sabéis que Rosi es madre de dos niños autistas: uno, ya adolescente, que cumplirá dieciocho años la semana que viene...y el "chiquitín", como le llaman cariñosamente, que tiene ocho años.

Pues bien, esta tarde, tras bajar del autocar que les traía del colegio y camino de su casa, ocurrió algo que, si me pasa a mí, sé que me hubiese afectado de tal manera que, muy probablemente a estas horas, aún estaría dándole vueltas a lo ocurrido, lamentándome por no haber sabido comportarme como una madre de una hija autista y "auto flagelándome" por no haber logrado aún aceptar mi realidad..

Sin más rodeos: el hijo pequeño de Rosi tiene la costumbre de sentarse en el bordillo de un escaparate de una tienda (dejémoslo ahí...para qué vamos a dar publicidad a ese negocio)...y, ¡mira por dónde!...le encanta pegar cabezazos contra superficies que provoquen mucho ruido, como es el cristal de esta tienda...Pues hoy, salió como un energúmeno, con cara de pocos amigos, no sé si el propietario o uno de los empleados y dirigiéndose al "pequeñín" le dijo: "¿Necesitas que te ayude?". Yo sé perfectamente cuál hubiese sido mi actitud: pedir mil disculpas, sonrojarme, tal vez "regañar" a mi hija y salir a toda velocidad...Pero Rosi no se deja amilanar por nadie y ¡menos! si tiene relación con sus hijos...¿Cuál fue su respuesta?: " ¿Sabes una cosa?, puedes preguntárselo, pero mi hijo es autista y dudo mucho que te entienda ". Por supuesto, el hombre solamente supo pedir mil perdones avergonzado de sí mismo...Lo que no sabe es que el hijo pequeño de Rosi, como su hijo mayor, como mi hija mayor ¡¡¡si entienden lo que les dicen!!!...otra cosa es que su comportamiento posterior sea el esperado.

Me siento muy afortunada por tener una amiga como Rosi. Es la mujer que a mí me gustaría ser: fuerte, valiente, con una entereza increíble...De ella estoy aprendiendo como debe ser el comportamiento de una madre "especial"...y ¡además!, cuándo estamos juntas, raro es el día en el que no haya un momento en el que nos riamos a carcajadas...practicamos, de manera natural, el positivo valor de la "risoterapia".


Rosi, te quiero...gracias por aceptarme como amiga.

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