Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

jueves, 25 de septiembre de 2014

La falta de hierro durante el embarazo podría asociarse con el autismo

Estoy harta de teorías que culpan a la madre como causa directa o indirecta del autismo de su hij@.

Desde que en los años cuarenta del pasado siglo el médico vienes Leo kanner habló de la "madre nevera" como causante de la aparición del autismo hasta nuestros días ha pasado ya mucho tiempo...

Se sabe que la deficiencia de ácido fólico o vitamina B también puede suponer un mayor riesgo de este trastorno


La falta de hierro durante el embarazo podría asociarse con el autismo
FOTOLIA
Los factores ambientales son importantes en el autismo
Un menor consumo de hierro durante el embarazo podría aumentar el riesgo de autismo. Lo asegura una investigación publicada en «American Journal of Epidemiology» que ha analizado los datos de casi 900 madres, la mayoría con hijos diagnosticados de trastorno de espectro autista.
Los investigadores la Universidad de California-Davis (EE.UU.) han entrevistado a un grupo de madres con niños de 2 a 4 años de edad acerca de su consumo de multivitaminas, vitaminas o suplementos prenatales antes, durante y después del embarazo. También preguntaron sobre la ingesta de cereales fortificados y otras fuentes alimenticias de hierro. En total entrevistaron a 520 madres de niños diagnosticados con un trastorno del espectro autista y 346 madres de sin este trastorno.
Los investigadores vieron que las madres de niños ‘sanos’ eran más propensas a recordar su consumo de suplementos de hierro o habían ingerido más cantidad durante este periodo. En concreto, consumieron 57 miligramos de hierro al día, en comparación con los 51 miligramos diarios para las madres en el grupo de autismo, cifras superiores a las recomendadas, 18 miligramos.

'Solo una asociación'

«A pesar de que hemos observado una asociación, es sólo eso, una asociación, y necesita ser reproducida en otros estudios», aseguró aReuters Rebecca J. Schmidt, autora del trabajo. Recuerda Schmidt quedurante el embarazo la mitad de las mujeres presentan deficiencia de hierro, por lo que se recomienda aumentar ingesta hasta 27 mg al día.
La experta cree que si sus resultados se replican hará que muchas mujeres sigan las «recomendaciones específicas actuales de ingesta de hierro antes y durante el embarazo y durante la lactancia».
La deficiencia de ácido fólico o vitamina B se ha relacionado con un mayor riesgo de autismo. Tanto el ácido fólico y el hierro están involucrados en el desarrollo del cerebro del feto y por lo general se incluyen entre las vitaminas prenatales, pero ésta es la primera vez que la investigación se ha centrado específicamente en la relación entre la ingesta de hierro y el riesgo de autismo.

Otros factores

Las directrices actuales establecen que el nivel máximo de consumo tolerable es de 45 miligramos al día. No hay que olvidar, advierte Schmidt, que el exceso de hierro obtenido a partir de suplementos puede ser tóxico.
La deficiencia de hierro es muy común entre la población, y la tasa de autismo ha aumentado rápidamente en los últimos años, aunque hay otros factores que interviene. El estudio se suma a las evidencias recientes que sugieren de que los factores de riesgo no genéticos pueden contribuir al riesgo de autismo; la edad materna y la situación metabólica –diabetes, obesidad, etc.-.

"ABC.ES"

lunes, 15 de septiembre de 2014

Afinando los circuitos cerebrales se podría llegar a curar el autismo

Un rayo de esperanza; investigadores hallaron un circuito neuronal en ratones que se asemeja a un balancín, por un lado están las neuronas sociales, por el otro conductas repetitivas de autoaseo.


                                                  Se asemeja a un circuito de balancín, en la amígdala, una parte del cerebro involucrada en comportamientos sociales innatos. (Imagen: Lance Hayashida/Caltech)



Antes de adentrarnos en estos asombrosos hallazgos, comprendamos un poco sobre laoptogenética. En esta técnica, los investigadores alteran genéticamente las neuronas en cerebros de roedores para que expresen proteínas sensibles a la luz proveniente de organismos microbianos. Una vez hecho esto, los científicos implantan un pequeño cable de fibra óptica en el cerebro de esos roedores, este cable hace que una luz brille y los investigadores pueden controlar así la actividad de las células, así como los comportamientos asociados a la actividad. 

Una vez entendemos esto, podemos comprender mejor los hallazgos en estos nuevos experimentos elaborados en el Instituto de Tecnología en California o Caltech. Los investigadores descubrieron poblaciones de neuronas antagónicas, es decir, unas se encargaban de que el animal sea social, otras de comportamientos asociales como el autoacicalamiento repetitivo. Los científicos dicen que se asemeja a un circuito de subibaja o balancín, en la amígdala, una parte del cerebro involucrada en comportamientos sociales innatos.

“Este descubrimiento puede tener implicaciones para la comprensión de las disfunciones de circuitos neuronales que subyacen en el autismo en los seres humanos, donde vemos problemas en las conductas sociales y la tendencia a la generación de conductas repetitivas”, escribieron. 

Durante la experimentación, se usaron distintos grupos de ratones modificados. Los investigadores indican que cuando el láser era dirigido a las neuronas sociales con alta intensidad, los ratones se volvían agresivos atacando a un intruso que se ponía en su jaula. Sin embargo, cuando el láser era activado ligeramente, los ratones continuaban siendo sociales, interactuando con el intruso, ya sea intentando aparearse con él o acicalándolo. Nada de agresividad ni violencia.

Ahora bien, cuando las neuronas asociales eran activadas con la luz láser de la optogenética, los ratones ignoraban a los intrusos y preferían autoacicalarse de forma repetitiva, ya sea limpiándose las patas o acicalándose el rostro, así se mantenían hasta minutos después de apagar la luz. Más aún, los investigadores podían detener esta conducta repetitiva. Por ejemplo, si un ratón solitario comenzaba a acicalarse, los investigadores podían activar la luz en las neuronas sociales y el acicalamiento terminaría en el momento. Una vez apagado, el ratón regresaba a su conducta repetitiva.

Otra magnífica e interesante característica descubierta en el estudio es que estas dos poblaciones de neuronas se distinguen de acuerdo a la subdivisión más fundamental de los subtipos de neuronas en el cerebro: las neuronas "sociales" son neuronas inhibitorias (que liberan el neurotransmisor GABA, o ácido gamma-aminobutírico) mientras que las "neuronas de autoacicalamiento" son neuronas excitadoras (que liberan el neurotransmisor glutamato, un aminoácido).

“Sorprendentemente, estos dos grupos de neuronas parecen interferir con la función de cada una, es decir, la activación de las neuronas sociales inhibe la conducta de autoaseo, mientras que la activación de las neuronas de autoaseo inhibe el comportamiento social. Así, estos dos grupos de neuronas parecen funcionar como un subibaja, controlando por un lado si los ratones interactúan con otros y por el otro si se concentran en sí mismos. Fue completamente inesperado que los dos grupos de neuronas pueden ser distinguidos por si eran excitadoras o inhibidoras. Si alguna vez hubo un experimento que excavara en las articulaciones mismas de la naturaleza,”, exclamó David J. Anderson de Caltech y uno de los autores, “este es".

Los autores también han relacionado los hallazgos con las distintas condiciones neurológicas en el cerebro autista debido a que en la condición hay una disminución en las interacciones sociales y, frecuentemente, un aumento en comportamientos repetitivos. 

Ciertamente, otros estudios han demostrado que las perturbaciones en los genes implicados en el autismo muestran una disminución similar en la interacción social y el aumento de la conducta de acicalamiento repetitivo en ratones. Pero el nuevo estudio ayuda a proporcionar un vínculo necesario entre la actividad genética, la actividad cerebral y las conductas sociales en los roedores. 

¿Cómo puede ayudar a modificar el comportamiento humano? 

“Estamos muy lejos de eso”, respondeAnderson, “pero si encuentras las neuronas de la población derecha, podría ser posible reemplazar el componente genético de un trastorno del comportamiento como el autismo, con sólo cambiar la actividad de los circuitos al inclinar la balanza del subibaja hacia la otra dirección”, explicó.

El trabajo fue publicado en el diario Cell

viernes, 12 de septiembre de 2014

Autismo: cómo convertir una amenaza en un reto

Tener un hijo con autismo afecta a la calidad de vida de toda la familia. Investigadoras de la UNED han estudiado qué es lo que más influye en los progenitores de estos niños y han descubierto que tanto la forma de afrontar la situación como la manera en que se percibe, junto a los apoyos sociales, tienen un papel relevante.
Lo que más influye en la calidad de vida de los padres y madres de niños con trastorno del espectro de autismo es su forma de percibir la situación, y no tanto el grado de severidad del autismo del hijo. Así se desprende de un estudio realizado en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y publicado en Journal of Intellectual Disability Research.



A través de una aproximación global, analizando los factores que influyen en el bienestar y la calidad de vida familiar de 118 padres y madres de hijos con el trastorno, las investigadoras han descubierto que el factor más influyente es la capacidad de encontrar sentido a su situación.

Una de las escalas utilizadas es la que mide el sentido de coherencia, es decir, "la que evalúa en qué grado los padres perciben que tienen cierto control sobre sus vidas, entienden lo que está ocurriendo y se sienten con la capacidad para manejar la situación y afrontar los problemas, tratándolos más como retos que como amenazas", explica Pilar Pozo, autora principal del trabajo.

"Los progenitores que presentaban valores más altos en esta escala aseguraban experimentar un mayor grado de bienestar y mayor calidad de vida familiar", destaca Encarnación Sarriá, otra de las firmantes del estudio.
En cuanto a la forma de enfrentarse a la situación, las expertas encontraron diferencias en función del sexo del progenitor. Los dos tipos básicos de estrategias se diferencian en positivas, que afrontan el problema centrándose en él y buscando recursos para hacerle frente, y aquellas que lo evitan, negando la situación o buscando vías de escape.

"Las estrategias positivas tienen especial relevancia para el bienestar psicológico de las madres. En comparación con los padres, el estudio refleja que las utilizan más que ellos", indica Pozo.

Perfil de los participantes

Los participantes tenían unas edades medias de 44,6 años en el caso de las mujeres y 46,7 en el de los hombres. Casi la mitad tenían formación universitaria y, respecto al empleo, el 49,1% de las madres trabajaba, frente al 88,1% de los padres. La mayoría de las familias estaban formadas por cuatro miembros, y el hijo afectado de autismo acudía a una escuela específica en el 55,9% de los casos.

Las autoras subrayan que, aunque las características especiales de los niños con autismo pueden afectar negativamente al bienestar de los progenitores y a la calidad de vida familiar, factores como el apoyo social, la forma de afrontar la situación y su forma de percibirla tienen un papel relevante en el resultado final.

"En estos factores se puede intervenir, facilitando el acceso a los servicios que den el apoyo social necesario para atender las necesidad especiales de sus hijos, junto con un apoyo psicológico que les ayude a desarrollar estrategias para afrontarlo que sean eficaces", concluye Sarriá.

(LARAZON.ES)

martes, 9 de septiembre de 2014

Las hormonas sexuales pueden jugar un papel en el autismo

¡OK!...Me parece estupendo pero ¿qué pasa con las niñas, adolescentes, mujeres adultas diagnosticadas dentro de Trastorno de Espectro Autista?.

Si ya el Autismo es ese gran desconocido del que apenas se sabe nada...mucho menos si la persona afectada es mujer.

Recuerdo cuando Julia cuplió 13 años, estuve meses buscando información sobre la llegada de la adolescencia y sus consecuencias. Pues bien, todos los estudios hacían referencia a jóvenes del género masculino; lo único que encontré fue una entrevista a la gran Temple Grandin que recordaba, con horror su primera juventud.

Dicho ésto, doy paso al artículo que he encontrado en "Elheraldo.es".





Arasaac incluye herramientas adaptadas a los nuevos dispositivos móviles
Varias herramientas instaladas en dispositivos ayudan a las personas con trastornos del espectro autista. HA













    Las tasas más altas de trastornos del espectro autista en los varones que en las mujeres pueden estar relacionadas con cambios en la señalización de los estrógenos en el cerebro, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto 'Molecular Autism'.
     
    El trabajo examinó los cerebros de las personas que tenían trastornos del espectro autista en comparación con los controles y reveló que están relacionados con niveles mucho más bajos de un receptor de estrógeno y otras proteínas clave relacionadas con los estrógenos. Debido al pequeño tamaño del grupo, estos resultados indican un buen camino para una mayor investigación.
     
    "Nuestro estudio es el primer indicador de que los receptores de estrógeno en el cerebro de los pacientes con trastorno del espectro autista pueden ser diferentes a los controles. Aunque esto sugiere una posible razón para el sesgo de género, todavía tenemos que determinar cuál es la causa de la reducción de la producción de las proteínas relacionadas con los estrógenos", plantea el autor princial, Anilkumar Pillai.
     
    Los trastornos del espectro autista son un grupo de alteraciones que afectan el desarrollo del cerebro comúnmente reconocidas porproblemas en la interacción social, la comunicación verbal y no verbal y comportamientos restringidos y repetitivos. Los trastornos parecen tener una base genética y son alrededor de cuatro veces más comunes en hombres que en mujeres, además de que se han asociado con niveles más altos de la hormona testosterona, pero no se sabía si existe una relación entre los trastornos y la señalización de estrógenos.
     
    Un grupo de investigadores de la Universidad de Georgia Regents, en Augusta, Estados Unidos, midió la expresión de las proteínas implicadas en la vía de señalización de los estrógenos en el tejido cerebral de 13 personas que padecían trastornos del espectro autista y 13 controles.
     
    Los bajos números de individuos que participaron en este análisis se deben a que es bastante escaso el tejido cerebral para uso experimental de personas con trastornos del espectro autista. Los científicos miraron los niveles de ErB,  una molécula de receptor de estrógeno, y la aromatasa, una enzima que convierte la testosterona en estradiol, el estrógeno más potente.
     
    Así, vieron un 35 por ciento menos de ErB en ARNm y un 38 por ciento menos de la aromatasa en ARNm en el tejido cerebral autista en comparación con los controles. También encontraron muchos menos cofactores SRC1, CBP y P/CAF de los receptores de estrógenos en el ARNm: 34, 77 y 52 por ciento, respectivamente. Los niveles más bajos de receptores de estrógeno y aromatasa podrían conducir a una reducción de la conversión de testosterona a estradiol, aumentando los niveles de testosterona.
     
    Anilkumar Pillai dice que "vale la pena mirar si los fármacos que modulan la recepción de estrógenos, pero no causan feminización, podrían permitir el tratamiento a largo plazo de los pacientes varones con trastornos del espectro autista. Sin embargo, se necesitan estudios adicionales para probar el mecanismo de estrógeno
    ".

    miércoles, 3 de septiembre de 2014

    Jugar con un niño autista, ¿cómo?

    Para los pequeños que sufren este trastorno, el juego es una herramienta terapéutica valiosa.

    Jugar adecuadamente con un niño autista es útil para su desarrollo.
    Jugar adecuadamente con un niño autista es útil para su desarrollo.
    Foto: Archivo
    PUBLICADO:  EST
    Como para cualquier chico, el juego es fundamental para un adecuado desarrollo emocional, social y cognitivo. Para los niños y niñas con autismo el juego es además una de las herramientas terapéuticas más importantes con las que contamos, por lo que no podemos menospreciarlo.
    De este modo, algunos de los aspectos más importantes que debemos considerar de cara a los tipos de juego, tipos de juguetes y de tiempos o duración del juego son los siguientes:
    •    Es fundamental que siempre se parta de los intereses del niño. De este modo fomentamos su motivación hacia la relación social, despertamos su interés hacia el mundo y no les generamos frustraciones.
    •    Somos nosotros, los adultos, quienes nos debemos adaptar a ellos y nunca tratar de que el niño o niña lo haga hacia nosotros, a nuestros tiempos e intereses. No olvidemos que el acto de jugar es siempre algo voluntario y divertido.
    •    Debemos respetar la edad y el momento evolutivo del niño, sus necesidades de aprendizaje, sus habilidades, destrezas, etc.
    •    El tiempo de juego debe incluirse dentro de su rutina diaria, al principio este tiempo será más reducido, ellos mismos nos lo marcarán, y de manera paulatina podremos ampliarlo.
    •    Buscar el potenciar la comunicación y la relación social.
    •    Estar atentos a las necesidades que surjan durante el tiempo de juego, las emociones, las querencias, etc.
    Respecto al tipo de juego, hay que perder el miedo a introducir o a probar con algún objeto o actividad nueva de vez en cuando. Es recomendable comenzar el tiempo de juego con algún juguete o actividad que guste al menor, seguir con algo novedoso, o alguno que hayamos elegido para trabajar un aspecto concreto, y finalizar éste de la manera en que el chico prefiera. También hay que tener en cuenta que, tal vez para media hora de juego dirigido necesitemos cinco o seis actividades y juegos diferentes.
    Por otro lado, es importante –siempre en función de las necesidades y capacidades de la persona con autismo- anticipar y estructurar ese tiempo de juego, para lo cual es recomendable utilizar una agenda de fotografías, pictogramas o incluso de dibujos hechos a mano que anuncien lo que se va a hacer a continuación.
    Algunas ideas de juegos y actividades que podemos hacer son: canciones, masajes corporales, cosquillas, juegos de interacción social, burbujas de jabón, escuchar música, armar rompecabezas, tener actividades de juego funcional (dar de comer a los muñecos, vestirles, etc.) actividades de juego simbólico (familias, amigos, médicos, cocinitas, compras, casitas de muñecas), juegos de mesa, entre otros.
    Finalmente hay que destacar la necesidad de los tiempos de juego libre o juego no dirigido, lo cual no significa que no sea vigilado por el adulto, ya que debemos cuidar que durante estos momentos no predominen por ejemplo las obsesiones o las conductas autolesivas, mismas que deben frenarse de inmediato.
    Para leer: Un juego para cada día. Neva Milicic, Pilar Álamos, Luz Pacheco. Editorial Aguilar

    https://www.youtube.com/watch?v=Z4Yb9Mh3aPc
    Colaboración de Fundación Teletón México
    “La empatía: Nos hace vivir el sentir ajeno”
    Bojorge@teleton.org.mx