Julia corriendo en plena naturaleza es ¡¡¡feliz!!!...
Mi hija Julia tiene 19 años y crece paralelamente al blog que inspiró, por eso anualmente anoto cada cambio de edad.
Tiene Autismo "no verbal".
Usted es gord@, usted es calv@, usted es alt@, usted es baj@; usted lleva gafas; usted utiliza bastón...Tú tienes acné, tú estás en pleno estirón, a tí te está cambiando la voz...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?... ¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz o miro, con atención, el bastón que usted usa para caminar?... Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

domingo, 7 de agosto de 2016

"ODIO EL AUTISMO" (M.A.M.)

Esta tarde he odiado a este invitado indeseable que es el autismo y he detestado el hecho de que Julia no hable, que no sea capaz de comunicarse...me hubiese gustado encontrar un culpable y pegarme con él hasta que le devolviese el lenguaje a mi hija.

Hoy es de esos días en los que me apetecería decir: "me rindo...no puedo más...tiro la toalla". Pero miro sus enormes y oscuros ojos sonriéndome...y me desarma. Y voy a seguir...aunque seguiré odiando al autismo...jamás podré ser su amiga...me ha robado demasiado.

Julia tiene 18 años.


Sin su autismo, sería capaz de hablar, comunicarse, discernir, sociabilizar, empatizar. Este curso empezaría la universidad.


Sin su autismo, dejaría de comportarse como si tuviese tres años, no necesitaría a nadie que la duchase, vistiese, cortarse la comida, llevase de la mano por la calle, cerrase con candado las puertas.


Habría hecho viajes con sus amigos, porque tendría amigos. Habría o, tal vez no, conocido el amor...pero habría sido su elección.


Tendría empatía y entendería cuándo estoy triste, preocupada o feliz.


Sabría qué significa el dinero, la sociedad, el gobierno, la paz, la justicia.
Tal vez, tendría instinto maternal.
Su futuro no sería el que es...podría viajar, encontrar un trabajo, formar una familia.


Próximantente, debo incapacitarla legalemente, "robándole" cualquier atisbo de dignidad y libertad y, dentro de nada, tendrá que someterse a una ligadura de trompas, como medida de protección hacia ciertos desalmados.
Por supuesto que no cambiaria a Julia por nadie...es de estúpidos pensar algo semejante...la amo con mi vida. Pero, lo siento, no creo ser una elegida por un dios para cuidar de una persona con autismo.
Creo estar en todo mi derecho de odiar y detestar a lo que ha trastocado la vida de mi hija para siempre: el asqueroso Autismo

3 comentarios:

  1. Solo puedo mandarte ánimos, ya la fuerza la tienes, lo demuestras cada día.

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  2. Totalmente de acuerdo en que no somos especiales ni elegidos para lidiar con lo que provoca a nuestros hijos el autismo.
    Nos toca lidiar con lo que hay y como tu solo cambiaria una cosa que fuera autonomo y feliz. Libre.
    Un abrazo enorme valiente!!!!

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  3. Totalmente de acuerdo en que no somos especiales ni elegidos para lidiar con lo que provoca a nuestros hijos el autismo.
    Nos toca lidiar con lo que hay y como tu solo cambiaria una cosa que fuera autonomo y feliz. Libre.
    Un abrazo enorme valiente!!!!

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