Mi hija Julia tiene 16 años y padece TEA,
o lo que es lo mismo, Trastorno de Espectro Autista.
Usted es gord@, usted es calv@,usted es alt@,
usted es baj@; usted lleva gafas; usted bastón;
tú tienes acné, a tí te está cambiando la voz;...
¿Es mi mirada lastimera, reprobatoria o de conmiseración?...
¿Acaso cuchicheo ante tu poblada cara llena de granos o tu atiplada voz?...
Pues no miren así a mi hija, no se lo merece y yo tampoco.

martes, 23 de octubre de 2012

Los niños autistas y el sueño (Eluniversal.mx)

Investigadores de la Facultad de Psicología de la UNAM estudian los problemas de sueño en niños autistas, con la finalidad de obtener herramientas que los ayuden a mejorar su calidad de vida




El autismo es una alteración psiquiátrica de los seres humanos que se presenta desde la infancia. Investigaciones recientes han demostrado que puede originar un retraso desorganización del desarrollo cerebral, lo cual afecta el sueño de las personas que lo padecen.
Aunque no existen muchas investigaciones sobre la relación del autismo y los trastornos del sueño, se sabe que es común que aquellas personas con alteraciones psiquiátricas presenten trastornos del sueño, los cuales también agravan los síntomas de este tipo de padecimientos.
En los niños con autismo sus periodos de sueño se trastornan. Duermen menos, tienen dificultad para conciliar el sueño, despiertan con frecuencia por la noche, su sueño es fragmentado y después tienen dificultades para volver a dormir, además de que hay baja eficiencia de sueño y somnolencia diurna.
Fructuoso Ayala Guerrero, académico e investigador de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, lleva más de 40 años trabajando en el área de sueño, tanto desde el punto de vista básico, experimental, con animales, como con trastornos del sueño en humanos. Asimismo, con su grupo de trabajo ha detectado que algunospacientes con alteraciones psiquiátricas, tambiéntienen trastornos del sueño.
Desarrollos universitarios
Algunos de los proyectos de investigación que se desarrollan en la FP incluyen las dos problemáticas: autismo y trastornos del sueño. En ellos, se ha detectado que el coeficiente intelectual de los niños autistas está por debajo de lo esperado, en comparación con los niños sin autismo; presentan problemas con su funcionamiento cerebral, de aprendizaje, de memoria y para manejar la información, además de que tienen alteraciones en su estado de ánimo.
"En datos obtenidos en la literatura y por nosotros, hemos detectado que los pacientes con autismo duermen relativamente poco y no sabemos si es la falta de sueño la que produce estos deterioros del funcionamiento cerebral, o bien, estos problemas del funcionamiento cerebral son los que dan origen a las alteraciones del sueño. Estamos analizando con el propósito de encontrar respuestas y, en función de eso, implementar técnicas que puedan apoyar a los niños autistas", explicó el doctor Fructuoso Ayala.
Dentro de este grupo de pacientes, existen aquellos que tienen el síndrome de Asperger, contemplados dentro de lo que se llama espectro autista de mayor rendimiento, añadió el investigador, quien anotó que hasta hoy su equipo ha estudiado a cerca de 20 pacientes con este síndrome, a los cuales se les han realizado valoraciones neuropsicológicas "y vemos que su funcionamiento cerebral, como era de esperarse, está debajo de lo normal", apuntó.
El siguiente paso con estos pacientes, añadió el investigador, sería realizar un estudio cerebral con técnicas de neuro-imagen que permitan analizar el interior del cerebro, con el propósito de encontrar alguna posible lesión o ver cómo trabajan diferentes áreas del cerebro cuando los pacientes están llevando a cabo una tarea determinada.
Aunado a ello, se llevará a cabo el estudio de los patrones de sueño de todos estos paciencias, con el propósito de detectar alguna información que pueda contribuir a entender qué pasa en estos pacientes, por qué no funcionan adecuadamente.
De acuerdo con el doctor Fructuoso Ayala "en la población de personas con desorden del espectro autista, falta información para poder relacionar los problemas de sueño nocturno con desórdenes de su comportamiento diurno. Sin embargo, las pocas evidencias existentes han sugerido cierta relación", concluyó.
Un mundo aparte
Uno de los trastornos psiquiátricos que ha tomado relevancia en los últimos años es el autismo. Originalmente no se tenía identificado el síndrome autista como tal, sino que fue confundido durante mucho tiempo con patologías como retraso mental, demencia precoz, psicosis o esquizofrenia.
En los pacientes con autismo sus funciones cerebrales están alteradas. Se presentan problemas con la utilización del lenguaje y la comunicación conductual, es decir, tienden a aislarse y a no comunicarse a través de la mirada. Algunos presentan ecolalia, que es repetir muchas veces una palabra que escuchan. Otros tienen lo que se llama pensamiento rígido, es decir, no tienen la capacidad de modificar lo que están haciendo.
Es muy difícil determinar en qué momento surge el autismo en un niño. Pero existen señales que los padres deben tomar en cuenta para saber si sus hijos pueden presentar este trastorno. Por ejemplo, si notan que su hijo desde los cuatro meses de edad casi no interactúa con su entorno, no presenta una comunicación conductual activa, es decir, que no sonría, intercambie miradas, ni haga gestos, entre otros.
Hasta este momento no hay una cura para el autismo. Por lo que entre las primeras recomendaciones que se dan es que se conozca en qué etapa se encuentra, qué otros trastornos se presentan y con esta información buscar el tratamiento más adecuado para el paciente.
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM


sábado, 20 de octubre de 2012

Katy Perry hace gran dúo con la niña autista Jodi DiPiazza


 Foto: Getty Images
Después de la actuación, Katy y Jodi compartieron un dulce abrazo.
Foto: Getty Images
Katy Perry tiene un corazón enorme, así lo demostró interpretando a dúo su hit “Firework” con la pequeña Jodi DiPiazza, una niña autista que tiene un talento increíble, pues canta y toca el piano como los dioses. 
La mágica colaboración se llevó a cabo en la gala benéfica, Night Of Too Many Stars: America Comes Together For Autism Programs, en la cual la intérprete de "Part Of Me", participó para ayudar a recaudar fondos en la educación para la conciencia del autismo.
Miren el tierno video y digánnos que les pareció el conmovedor gesto de Katy Perry.
¿Pudieron contener las lágrimas?

viernes, 19 de octubre de 2012

"Yo también tengo Trastorno de Espectro Autista" (M.A.M.)





Sé que es una afirmación muy rotunda pero comparto muchos de los rasgos que componen el Trastorno de Espectro Autista.

Alguien que me conozca y que esté leyendo este post supongo que se habrá llevado las manos a la cabeza. ¿Por qué?: muy fácil, soy extremadamente comunicativa, hablo, hablo, hablo...pero de un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que mi necesidad de hablar sobre mí es parte de mi problema. Es una especie de catarsis curativa que tiene como terrible consecuencia mi vulnerabilidad. Cualquiera que quiera hacerme daño, tiene tanta información sobre mí, que podría ensañarse hasta límites insospechados...y puedo asegurar que ya lo han hecho.



Si me dejase llevar por mis más profundos deseos me convertiría en la típica persona asocial. Si no fuese madre, podría pasar meses y meses sin la más mínima necesidad de salir de mi casa...y ahora con  las facilidades que aporta Internet correría el riesgo de convertirme en el típico ejemplo de persona que no necesita de nadie para vivir...y con el tiempo, salir a la calle se convertiría en algo inconcebible para mí. Me gustaría tener la posibilidad de hibernar como los osos, en lugar de en una cueva, en la cama de mi casa y no ver a nadie...me gusta la soledad, me gusta dormir para no pensar.


Sin embargo, uno de los rasgos que caracterizan al Trastorno de Espectro Autista que me parece maravilloso es su nulo seguimiento de los convencionalismos sociales...ese "pasar" de lo que la gente opina de ellos...esa característica yo no la tengo; por el contrario, intento regirme por lo que se supone socialmente aceptable porque no soporto ser objeto de observación de nadie. Y, en relación al autismo de mi hija, aún no he logrado que las miradas curiosas, las miradas lastimeras o de conmiseración ante un comportamiento "no aceptado" socialmente, no me afecten. Muy al contrario, siguen haciendo muchísimo daño las burlas de los niños y no tan niños, cuando Julia juega a su manera en la piscina; me duele el corazón cuando, ante un grito sin venir a cuento o una carrera en plena calle, todos los viandantes con los que nos crucemos, nos miren reprobando su comportamiento...

¿Cuál es una de las consecuencias nefastas de la anorexia que yo sufrí y de la que nunca me he recuperado?: el aislamiento de la afectada. Recuerdo mi etapa universitaria, paralela a una de las etapas más críticas relacionada con mis problemas alimenticios; mi día a día era ir de la facultad a casa y de casa a la facultad. No hice ni un sólo amigo en esa etapa...No conservo ninguna amistad de la Facultad porque no hice ningún amigo: todos me molestaban, ninguno de agradaba. Ya trabajando, soltera o casada, mi vida se limitaba a la rutina: trabajo- casa...casa-trabajo.

Escapo de cualquier situación que suponga exponer mi persona a una multitud, ya sea en un concierto de rock, en una fiesta de pueblo, en una playa plagada de bañistas. Yo quisiera ser invisible, que nadie se percatase de mi existencia.

Y ahora entramos en comportamientos totalmente anómalos como pueden ser mis periodos de compras compulsivas, consecuencia de obsesiones absurdas, como soñar con unas botas verdes de ante y un tacón de diez centímetros...Puedo asegurar que soy capaz de pasarme horas ante el ordenador en busca de las botas soñadas y, en el camino, comprar y seguir comprando con artículos que no necesito en absoluto pero con los que, para paliar la primera obsesión, bajo mi nivel de ansiedad.

Otro rasgo autista: el estricto orden y equilibrio de los objetos. No soporto la falta de simetría, por ejemplo, en los cuadros colgados sobre un tresillo o a ambos lados de un mueble...tienen que estar exactamente a la misma distancia que marque en ese momento mi cabeza.

Sigamos con síntomas que directamente llevan al diagnóstico de TEA: la autolesión. Me he autolesionado, de muy diferentes maneras, a lo largo de toda mi vida. Vomitar sistematicamente, todos los días, no deja de ser una variante de una autolesión...pero he pasado por "pegarme" en la cara...y no es una metáfora, a herirme las piernas y los brazos, bien con cuchillas, bien con tijeras, bien con un punzón...Pase un período en el que me obsesionaban mis granos en la cara y hacía verdaderas barbaridades como pincharlos, cortarlos...hasta que no les veía sangrar no podía parar.

Otro rasgo característico: la hiperactividad. Soy puro movimiento constante...necesitaría correr o tomar entre mis manos un martillo y tirar con saña una pared...Comparto con mi hija Julia la tendencia, en mi moderada por mi presunta madurez, de tirar cosas por la ventana por la maravillosa sensación que provoca verlas caer.

Creo que hasta mis veinte años junto a un hombre de quien nunca estuve enamorada son consecuencia de mi trastorno. Conocí a Javier un día que literalmente me sentí obligada a acompañar a una amiga que había quedado con unos amigos. Recuerdo que mi primera impresión fue de rechazo total...pero, muy pronto, me acomodé. Socialmente cumplía con lo establecido, pero, en el fondo, yo aspiraba a seguir estando sola. Mi noviazgo de siete años estuvo salpicado de innumerables fines de semana sola en mi casa (mis padres vivían en Madrid) porque era lo que necesitaba: soledad. Tras casarnos, el carácter del entonces mi marido, callado, silencioso, inexpresivo propició mi acomodo. Yo no necesitaba nada más. La llegada de nuestras hijas modificó nuestra forma de vida, sobre todo, a lo largo de los años en los que buscamos desesperadamente una solución al autismo de Julia...Pero un día de 2007 me levanté, miré a Javier y claramente me dí cuenta de que estaba viviendo con un compañero de piso por el que sentía cariño pero no amor, ni pasión...esos sentimientos jamás los hubo en mi matrimonio.

Tras mi divorcio, entra en mi vida internet y la posibilidad de conocer gente con la que no tienes ningún contacto físico. Yo he llegado a creer estar realmente enamorada de un argentino, justo cuando solicitamos el divorcio, y con posteridad, de un chileno, que "arruinó" mi vida: por él perdí mi trabajo y con él mi escasa estima.

Me da mucho miedo el amor porque provoca dependencia...ahora mismo, estoy muy enamorada, pero las circunstancias personales tanto de él como mías hacen que nuestros encuentros sean muy espaciados en el tiempo. Deseo estar junto a esta persona cuando estamos separados pero, cuando se acerca la fecha de nuestro encuentro, me entra una especie de pánico escénico que ya nos ha provocado más de un problema.

Y para terminar la vida me pone ante una situación que no sé si voy a ser capaz de sacar adelante porque el vértigo que me produce su sólo pensamiento hace que me entren grandes arcadas. Voy a abrir un negocio en el que voy a invertir todos mis ingresos que no dejan de ser los ingresos de mis hijas...En todo el proceso, día a día, me están poniendo a prueba...No tengo ni idéa de qué saldrá de esta nueva experiencia.




Para terminar: además del diagnostico dado por mi psiquiatra, que para los que me leéis ya conocéis, estoy convencida de que tengo Síndrome de Especrto Autista.

jueves, 18 de octubre de 2012

El autismo, ¿una causa perdida para el psicoanálisis?

Hacía mucho tiempo que no leía un artículo tan crítico con las actuaciones que se llevan a cabo en relación con el autismo en cualquiera de los niveles en los que vive cotidianamente un@ niñ@ diagnosticad@ con dicha patología.

Abiertamente se reconoce el desconocimiento tan absoluto que existe sobre este síndrome y su manera de tratarlo. Es un artículo publicado en "Ñ, revista cultural".



Con nuevos métodos de diagnóstico, se multiplican los casos en EEUU y Europa; en Francia buscan prohibir por ley "las prácticas psicoanalíticas con los autistas", y un documental avala la idea. Encendida la polémica, una diversidad de voces alerta sobre los dispositivos de control de la subjetividad a través del discurso de la ciencia, en una época de la cual el autismo es una perfecta metáfora.

POR PABLO E. CHACÓN





"Relacionarse con el propio cuerpo como algo ajeno es ciertamente una posibilidad que expresa el verbo tener. Uno tiene su cuerpo, no lo es en grado alguno. De aquí que se crea en el alma, después de lo cual no hay razones para detenerse, y también se piensa que se tiene un alma, lo que es el colmo".

Jacques Lacan  
El hombre es un animal doméstico. Dependiente hasta entrados los años, no se diferencia demasiado de un perro, un gato, una oveja o una tortuga. Por cierto, la pericia o impericia en el uso del lenguaje lo convirtió en otra cosa, máquina de guerra, artista, pastor de rebaño o experto en la percepción y medida del tiempo y el espacio. Así las cosas, es imposible ocultar para quien escribe cierta simpatía por los autistas, esa especie de homúnculo que prefiere no hablar, no comunicar, que escucha al Otro pero es indiferente, verboso a su pesar, “cultor” de estereotipias y ecolalias. El autista es un intruso con el que las familias no saben qué hacer. Pero no es un activista en potencia, no sabe (como nadie) por qué hace lo que hace, tampoco es autónomo. Es un niño. Y sin embargo, es un niño que puede inventar un modo de soportar ese dolor y con el paso del tiempo transformarlo, transformarse en activista, escuchar, hacerse responsable de sus actos y ganar (como cualquiera) una módica autonomía.
Es una posibilidad abierta si no cae en las orejas y las manos de la medicina, la neurobiología, la biopolítica o el conductismo que hegemonizan el modo de la técnica contemporánea y privilegian, con algún propósito que no viene al caso, su alianza con la industria farmacéutica. El mercado del autista contemporáneo lo quiere educado como muñeco y consumidor, antes que aquel clásico capaz de rechazar todo lazo y mortificarse. El autista es hijo de unos padres desorientados que en casa tienen un problema y que para terminarlo, si es imprescindible, si es por su bien, será objeto de reeducaciones, manipulaciones, invasiones, adiestramientos, tratamientos electroconvulsivos, cargas de neurolépticos. Se fracasará pero se volverá a intentar. Aquellos que se espantaban de los campos de reeducación ideológica de Pol Pot en Camboya no tienen idea de lo que sucede en los laboratorios occidentales. Alguien vuela sobre el nido del cuco y recuerda al Kaspar Hauser de Herzog.
Eso es lo que está pasando en la actualidad, en los tiempos hipermodernos.
Dice el psicoanalista francés Guy Briole: “En la aceleración actual (…) todo es aplicable inmediatamente y sometido al dictado de la evaluación y la rentabilidad. Este desplazamiento del lugar político, sociológico, filosófico y cultural donde se piensan los proyectos para el hombre de mañana hacia la racionalización fría del ingeniero y del economista, es lo determinante. Pretenden remodelar la sociedad y los hombres que la componen a partir de los progresos científicos considerados, ellos mismos, según criterios de rentabilidad”.
Esto es: aplastar la singularidad del autista por una protocolización evaluativa, normativizante, universal y pedagógica. El autista es imposible de pedagogizar hasta cierto punto. Luego, será, como escribió Jean-Luc Milner, una cosa más entre las millones de cosas que lo rodean.
¿Qué buscan los psiquiatras, psicólogos y médicos operadores del mercado? Según Briole, “identificar cohortes biológicas y crear grupos más homogéneos basados en aspectos seleccionados. Entienden por ello criterios bioquímicos, genéticos, histológicos, neuroradiológicos y cognitivos, así como una pertinencia de las comorbilidades del autismo con la epilepsia, las miopatías y otras enfermedades muy poco frecuentes”.
El autismo es manos del cognitivismo, según Eric Laurent, lo único que trajo “es la multiplicación por diez del número de casos en veinte años”, sin olvidar que “dicha categoría se funda en hipótesis que los últimos veinticinco años no han permitido confirmar de ninguna manera”, dice el psicoanalista desde París.
Gabriela Grinbaum, psicoanalista argentina y co-directora de la publicación Registros, en cambio, no cree que haya “más autistas en la actualidad, pero es cierto que bajo la nosografía impuesta por el DSM, el Trastorno general del desarrollo, conocido como TGD, no sólo recae sobre los niños autistas o psicóticos sino que es diagnosticado de la misma manera todo niño con problemas de conducta más severos: de agresividad, cambios de humor, los que no se adaptan al colegio, es decir, los que no encajan, los que salen de la media. Y como el TGD es una etiqueta multiuso, da la impresión que hay más. Y el resto padece ADD, déficit atencional. Y la ritalina es moneda frecuente”.
Su colega, Luján Iuale, autora de Detrás del espejo (Letra Viva), no la desmiente: “Hay un avance cada vez mayor respecto a la medicalización y patologización de los niños. Este problema no es exclusivo de los autistas. Sí, cada vez más se presenta a estos niños, desde la perspectiva del déficit, que trae como correlato la idea de medicar para “regular”, y de re-educar y re-habilitar lo disfuncional con fines adaptativos, desconociendo que más allá de lo que está perturbado en cada ser hablante, estos niños presentan modos particulares de producción subjetiva. Lamentablemente la dupla TCC-fármaco intenta imponerse como paradigma científico, desconociendo la importancia del trabajo psíquico como motor. No me cabe duda que el avance de esta dupla responde además a fuertes intereses económicos. Esto no quiere decir que todos los terapeutas que trabajen con dicha orientación persigan fines de lucro, sino que se montan empresas muy rentables pero que no sacan al niño del aislamiento”.
Como sea, en los Estados Unidos y Europa, la multiplicación de autistas crece, pero muchos suponen que serían más si los psicoanalistas continuaran tratándolos.
En marzo de este año, en una crónica del diario Clarín podía leerse que “según un informe difundido por el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC), la principal entidad oficial de monitoreo del tema en los Estados Unidos, la cantidad de casos subió un 78% desde el 2000. En la actualidad, uno de cada 88 niños sufre este trastorno neurobiológico (sic)”.
Así y todo, en Francia han puesto manos a la obra: el 26 de enero pasado quedó registrada, en la presidencia de la Asamblea Nacional, una propuesta de ley que apunta a prohibir el acompañamiento psicoanalítico de las personas autistas, en favor de los métodos educativos y conductuales. Pretende también pedir a las universidades la exclusión del psicoanálisis de las asignaturas concernientes a la enseñanza acerca del autismo.
En su momento, el autismo recibió de Francois Fillion, primer ministro del gobierno de Nicolás Sarkozy, la cucarda de “Gran causa nacional 2012”. Y desde ese momento, asociaciones de padres de niños autistas sostienen una guerra: “la guerra está declarada contra el psicoanálisis”.
Esta campaña, preparada por profesionales del periodismo, caricaturiza al psicoanálisis y propone terapias conductistas como única solución al autismo en su conjunto. La operación se apoya en el recurso a la ciencia que habría demostrado la causa biológica. Pero por el momento esa causa es una falacia que nadie ha podido demostrar. 
Al respecto, Laurent dijo que “la maniobra está arropada mediante el recurso a la ciencia que afirmaría poder explicar el conjunto de los fenómenos mediante una estricta consideración biológica, sin tener en cuenta la relación que sustenta el sujeto con el mundo, hasta tal punto la apariencia de ciertos autistas permitiría pensar en este corte. El drama de salud pública planteado por estos sujetos coloca sin embargo en primer plano la recepción de estos síntomas en un discurso. Incluso si se explica el sorprendente crecimiento del número de casos mediante artefactos estadísticos, hay que explicar por qué la mirada clínica desvela mejor estos síntomas. Además, es el único ‘trastorno’ psíquico en el que la metáfora de la reducción del trastorno a un ‘desequilibrio químico’ como en la depresión, por ejemplo, es rechazada”.
La psicoanalista argentina Alejandra Glaze, lo dice de otra manera: “Debemos saber que en cualquier ley hay un vicio de estructura: está construida en base al ‘para todos’; la ley está preparada ya desde su origen como rechazo de lo singular. Es por eso que en la educación de los niños hay algo singular que se debe ajustar al ‘para todos’, tarea siempre imposible si seguimos a Freud. Pero la pregunta de interés es qué es lo que hay que homogeneizar en ese juego del ‘para todos’: el encuentro con la lengua. Algo que se pone en juego antes de lo que se enseña y se aprende, antes de los que mandan y obedecen, que constituye lo más singular del sujeto.
“Se debe valorizar al niño autista, no captarlo como un deficiente manipulador, sino como un sujeto inteligente entorpecido por sus angustias. En el tratamiento, se trata de estar allí, presente, para que el niño invente, cada uno, una manera de hacer con eso que lo angustia, no invadiéndolo ni amenazándolo con propuestas que vayan contra sus invenciones sino contando con sus potencialidades y sus incapacidades, pero también con su objeto privilegiado, el objeto autista. Estar allí, en presencia, uno por uno, para que pueda ser escuchado en lo que tenga que decir, y para que encuentre una forma de hacer con eso que lo retiene en esa posición encapsulada, en un intento de ligar el significante al cuerpo”.
Pero un episodio posterior al de la Asamblea Nacional, agitó más las aguas. Eric Laurent, junto a Alexandre Stevens y Esthela Solano, demandaron a la realizadora del documentalEl muro, Sophie Robert, por difamación, argumentando que la forma en que la película,donde aparecen sus testimonios, presentaba una edición tendenciosa y distorsionada al solo objeto de hacer circular una diatriba contra el psicoanálisis.
Y Ana Ruth Najles, psicoanalista también, recuerda que “en un texto de 1967 Jacques Lacan ubicó a la segregación como el problema más candente de nuestra época ya que está conectado con la relación que existe entre ‘el avance de la ciencia y el cuestionamiento de todas las estructuras sociales que éste trae aparejado’. 
“Interpretamos este camino de segregación como la pérdida del estatuto de ser hablante, dejado sin palabras, sin responsabilidad, para caer en el estatuto de objeto de manipulación por parte del mercado, homologable a cualquier objeto producido por la tecnología: esta objetalización da lugar a lo que Lacan denomina el ‘niño generalizado’, que se traduce como ‘todos iguales’, es decir, para todos el mismo goce.
“El niño generalizado, producto de las variantes modernas de la segregación, segrega a su vez la muerte misma. Excluir el hecho de que no hay posibilidad de saberlo todo, de tenerlo todo, de decirlo todo, de no morir, de gozar de todo, eso es segregar la muerte. Esta época se caracteriza como la época del Otro que no existe, ya que el Otro, como lo dice Jacques-Alain Miller, en tanto garante de la verdad universal, no existe más. Los ideales de otrora ya no se sostienen.
“Entonces, ¿qué lugar ocupa un niño para este sujeto auto-referencial, constituido como narcisista, el del discurso capitalista?
“El mercado ha tomado a los niños como destinatarios privilegiados de sus estrategias de consumo, transformándolos así en los consumidores-consumidos por excelencia. Y esto se manifiesta en un fenómeno de los últimos años: el de los niños diagnosticados masivamente en el mundo occidental con un trastorno inventado, el así llamado ADD –síndrome de déficit de atención–, y medicados a veces durante la infancia y adolescencia, o la vida entera.
“Digo ‘síntomas modernos’ de la infancia entre comillas para hacer notar que tanto los chicos inquietos en el aula como los fenómenos del autismo no son fenómenos nuevos. Lo que es nuevo es el esfuerzo que la ciencia hace, de la mano de los medicamentos y del mercado, por hacerlos callar. Por dejar a los niños sin palabras, sin responsabilidad, en posición de objetos consumidos por el mercado de las ‘drogas’ lícitas. Ciertas corrientes de la industria farmacéutica se interesan por tener el control absoluto sobre estos ‘síntomas’ y el mercado que generan.
“La cantidad de chicos medicados con ritalina por el ADD, permite leer un aspecto de la cuestión, más allá o más acá de las políticas en juego; por el sesgo de una autoridad (la de los educadores) que ya no se sostiene, dada la debilidad del discurso pedagógico, discurso que padece de una insuficiencia radical para transmitir un saber en la época de Internet”.
Pero el titular del Ejecutivo francés, el “socialista” Francois Hollande ya comunicó su decisión a los psicoanalistas: “Tratándose en particular del autismo, voy a sacar las consecuencias del reciente informe de la Alta Autoridad de Salud (Haute Autorité de Santé, HAS)”. Basándose en el mismo informe, Daniel Fasquelle, diputado del partido de Nicolás Sarkozy, anunció su intención de introducir un proyecto de ley para prohibir “las prácticas psicoanalíticas con los autistas”.
¿Está perdida la batalla? Jean-Claude Maleval (de quien Grama acaba de publicar¡Escuchen a los autistas!), se pregunta lo mismo. “¿Cuáles son entonces las principales conclusiones de la HAS en 2012 con respecto al tratamiento del autismo? ¿Y qué consecuencias se pueden sacar de ellas? Ninguna de ellas descansa en pruebas científicas establecidas. Dos enfoques, el método ABA y el programa de desarrollo de Denver, reciben un grado B, que designa una ‘presunción científica’ de eficacia, mientras que el programa TEACCH obtiene el grado C, que designa ‘un bajo nivel de prueba’. En cambio, los ‘enfoques psicoanalíticos’ y la ‘psicoterapia institucional’ se consideran como ‘intervenciones integrales no consensuales’: no resulta posible concluir a favor de la pertinencia de estas intervenciones debido a la ‘ausencia de datos sobre su eficacia y a la divergencia de los puntos de vista expresados’. Existe, sin embargo, una considerable literatura consagrada a los tratamientos psicoanalíticos del autismo. Datos existen, pero hay que aclarar que no existen los que cumplen con los requisitos metodológicos de la HAS”.
Jorge Alemán, psicoanalista y agregado cultural de la embajada argentina en España, sostiene desde Madrid que “más allá de la gravedad de la prohibición con respecto a la cuestión especifica del autismo, el asunto de fondo es que se vuelve cada vez más patente el antagonismo entre los dispositivos de evaluación, control y producción biopolítica de la subjetividad –consumados ahora en la hegemonía neoliberal en Europa– y la ética del psicoanálisis: es la ideología de la ‘objetividad’ y la ‘metafísica de los expertos’ asumidas por el Estado como instrumento de las mismas, la que rechaza la experiencia del inconsciente”.
Podría decirse que la batalla legal y cultural está perdida, a pesar que el inconsciente no es un objeto o un artefacto sino que se conoce por sus efectos, que ningún modelo computacional puede calcular y nada los pueda hacer desaparecer, ni siquiera en esta época, de la cual el autismo es una perfecta metáfora.
Grinbaum retrata a la hipermodernidad como “un estilo autista general, lo que hace que los niños autistas queden muy camuflados. Dos niños se juntan a jugar cada uno con su aparatito y nadie nota que tras ello se oculta una dificultad de lazo al otro, un rechazo radical al otro, que es lo que caracteriza al autista. Digo que en los tiempos contemporáneos todo se dirige hacia un mundo, insisto, de estilo autista, con goces autistas, y cuando finalmente el encuentro del grupo se concreta, por supuesto vía Facebook, lo que se produce es una reunión de amigos que no largan su gadget y difícilmente conversen entre ellos. Las familias se sientan a comer, clásicamente el momento de reunión e intimidad, a lo sumo interrumpida por algún programa en la tele, y hoy cada hijo, incluso para mantenerlo sentado, está inmerso en su iPad, iPod Nintendo y demás”.
Alejandra Glaze no es menos clara: “un sujeto autista encarna la negativa a no dejarse dominar por la intrusión que implica la existencia del Otro; a no dejarse someter a esa violencia que significa estar tomado en un discurso. El autista nos muestra el rechazo a un modo de ser habitando una lengua. Se trata de un Otro que funciona como una pura exterioridad de todos los significantes. Es quien justamente no se deja tomar en ningún discurso, va solo con su invento, que lo protege de la angustia, y con su objeto autista, lo que hace que desde ciertas corrientes en las que se lo intenta normalizar, se llame a sus conductas ‘obsesiones’, y se quiera, muchas veces, eliminarlas lisa y llanamente. 
“Sabemos que el discurso de la ciencia no se lleva bien con la singularidad del sujeto, y también que es poco proclive a aceptar las diferencias, de modo que siempre tiende a acallarlo y proponerle conductas ligadas a una normalización. En este sentido, la especificidad del autista es concebida como un obstáculo al discurso educativo y al científico, que muchas veces van juntos. De ahí ese interés tan decidido por borrar cualquier especificidad de ese sujeto, e intentar llevarlo hacia el terreno de lo esperable.
“Es de lamentar que en nuestra época nos encontremos frente a un impasse en el que el mercado de la salud mental segrega la subjetividad, más evidente aún en el caso de los niños, utilizando nombres que etiquetan los síntomas como disfunciones. El autismo y el ADD son algunos, que reducen ese supuesto disfuncionamiento a un dato estadístico a completar en un protocolo, y evitando la pregunta sobre el malestar que aqueja al sujeto; mediante el rechazo a la subjetividad, estas corrientes inflacionan el autismo contemporáneo, objetalizando aún más a esos mismos niños. La idea que subyace en dichas medidas de control social tiene que ver con la idea de un hombre neuronal y un niño programado, que responda a los ideales de la época, hoy más ligados a la efectividad y a la producción que a la invención singular. 
Pero “es interesante pensar por qué a la hiperactividad le siguió en interés el autismo. Son dos diagnósticos que suelen utilizarse en el discurso de la ciencia cuando el sujeto no se deja ‘atrapar’ o ‘normalizar’. Son enigmas de la ciencia a los que intentan dar respuestas rápidas sin pasar por lo que implica entender a qué responden. A ambos, se les pide sólo que obedezcan. Tal vez la causa pueda encontrarse en la patologización de los cuerpos, en esa práctica de la biopolítica que hace ingresar a los dispositivos de control hasta lo más íntimo del cuerpo; biopolítica que se topa con un obstáculo que procede de lo real, la pulsión, que no es digitalizable ni representable por ningún procedimiento técnico”.


Niña autista con síndrome de DiGeorge memorizado Coppelia Ballet!!

Es absolutamente tierno, hermoso...puro arte que rompe barreras...enternecedor. Hay que romper todas las barreras que impiden avanzar a nuestros niños "especiales"

http://www.youtube.com/watch?v=0dUcI8mA5hs

miércoles, 17 de octubre de 2012

La creatividad "está vinculada a las enfermedades mentales"


A pesar de las diferencias en personalidad y habilidades cognitivas, los cerebros humanos son más parecidos de lo que se pensaba
Cerebro humano
Los escritores, según el análisis realizado por investigadores suecos del Instituto Karolinska, tienen un mayor riesgo a sufrir ansiedad y desórdenes bipolares, esquizofrenia, depresión unipolar y abuso de sustancias

Además, de acuerdo con los investigadores, los escritores tienen el doble de probabilidad de suicidarse, en comparación con la población general.

Los bailarines y los fotógrafos también tienen más probabilidad de tener desórdenes bipolares.

Pero como grupo, quienes tienen profesiones creativas no son más propensos a sufrir de desórdenes siquiátricos que otras personas.

Lo que sí tienen, según el Journal of Psychiatric Research, es más probabilidad de tener un pariente cercano con un desorden, incluyendo anorexia y hasta cierto punto autismo.
Según expertos, algunas características de los desórdenes mentales pueden resultar benéficos en profesiones creativas.

El investigador jefe, Simon Kyaga, dijo que los hallazgos sugieren que estos desórdenes deben analizarse desde una nueva perspectiva y que algunos rasgos pueden incluso ser benéficos o deseados.

Por ejemplo, los intereses restrictivos e intensos de alguien con autismo o el impulso maniaco de una persona con desórdenes bipolares pueden generar el enfoque y la determinación necesarios para la genialidad y la creatividad.

De igual modo, los pensamientos desorganizados que se asocian con la esquizofrenia pueden desatar la originalidad, el elemento clave de una obra maestra.

Según Kyaga, "si uno asume que algunos fenómenos asociados a la enfermedad del paciente son benéficos, entonces se abre la puerta para abordar el tratamiento de una nueva manera".

"En ese caso, el doctor y el paciente deben acordar qué será tratado y cuál será el costo".

"En siquiatría y en medicina ha sido una tradición ver la enfermedad como algo en blanco y negro e intentar removerle al paciente todo lo que se considera mórbido".
Idealizar

Beth Murphy, jefe de información en Mind, una organización británica que estudia la salud mental, dice que los rasgos de la personalidad que muestran desórdenes bipolares pueden ser benéficos para quienes tienen profesiones creativas.

Beth Murphy, Mind

Sin embargo, según Murphy, también puede ocurrir que las personas con desórdenes bipolares se sientan más atraídas a profesiones donde puedan usar sus habilidades creativas.

"Es importante que no idealicemos a las personas con problemas de salud mental, que con demasiada frecuencia son presentadas como genios creativos en aprietos".

"Sabemos que a una de cada cuatro personas le será diagnosticado un problema mental este año y que esas personas tendrán diferentes orígenes, profesiones y clases sociales. Nuestra principal preocupación es que ellos reciban la información y el apoyo que necesitan y merecen".

La Fundación Alicia Koplowitz reúne a 600 profesionales de la Psiquiatría Infantil para avanzar en la detección precoz de las enfermedades mentales

(eleconomista.es)


Las enfermedades relacionadas con el comportamiento alimentario afectan al 4,5% de las chicas adolescentes y a cerca del 0,5% de los adolescentes varones
Cerca de 600 profesionales, nacionales e internacionales, se reunirán en Madrid los próximos días 18 y 19 de octubre para debatir los avances logrados en la prevención y detección precoz de los trastornos psiquiátricos que hoy afectan al 20% de los niños y adolescentes españoles. EL encuentro tendrá lugar en el marco de la VII Jornada Científica, organizada por la Fundación Alicia Koplowitz.
Psiquiatras que trabajan en los centros más prestigiosos del mundo acudirán a una de las citas más importantes del sector para intercambiar experiencias e información en torno a las enfermedades relacionadas con la Psiquiatría Infantil y Juvenil: autismo, trastornos de la conducta alimentaria, psicosis y Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), entre otras. Hoy, 50.000 niños españoles -el 0,7% del total- padecen autismo, el 5% de la población infantil está afectada por el TDAH -aunque sólo se diagnostica el 3%- y un 4,5% de las chicas adolescentes y cerca del 0,5% de los adolescentes varones sufre trastornos alimenticios.
Entre los ponentes, un total de catorce, destacan expertos de la talla de Simon Baron-Cohen, Director del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) que abordará el tema "¿Por qué el autismo es más común entre los hombres?".Asimismo, el autismo y su detección precoz serán el eje de la conferencia de Mara Parellada, miembro del Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
Por su parte, Josep Toro, Profesor Emérito de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona expondrá las últimas líneas de investigación en "la Detección precoz de los trastornos de la Conducta Alimentaria".
Francisco Castellanos, miembro del equipo de New York University Langone Medical Center Child Study Center, expondrá la relación entre el trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad y la red cerebral a través de la neuroimagen. Este mismo trastorno será analizado por César Soutullo, quien desarrolla su labor en la Unidad de Psiquiatría del Niño y del Adolescente de la Universidad de Navarra (Pamplona).
Mientras, la intervención precoz en la psicosis, corresponderá a Inmaculada Baeza, del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Niño y del Adolescente del Hospital Clinic de Barcelona.
Joaquim Punti, Coordinador del Hospital de Día de Adolescentes de Parc Taulí en Sabadell (Barcelona) analizará "La intervención psicológica en los intentos de suicidio en adolescentes".
La VII Jornada Científica contará además, con la presencia de María Jesús Mardomingo, Presidenta de Honor de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente; de Elena Garralda, Catedrática de Psiquiatría Infanto-Juvenil en The Imperial College London (Reino Unido); de Celso Arango, Jefe de Servicio de Psiquiatría del Niño y Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y Director de la "Cátedra Alicia Koplowitz-Universidad Complutense de Madrid de Psiquiatría Infantil" y de Isabel Hernández-Otero, impulsora de la Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Clínico Universitario "Virgen de la Victoria" de Málaga.

lunes, 8 de octubre de 2012

Una profesora deja en coma de una paliza a una niña de 4 años

CHINA

La menor, con deficiencia cognitiva, fue pateada, zarandeada y lanzada reiteradamente al suelo



Pateada, lanzada al suelo, zarandeada repetidamente... Es el calvario que tuvo que sufrir una niña de cuatro años con autismo en un centro de rehabilitación infantil en la ciudad de Guangzhou, al sur de China.
A pesar de que el terrible maltrato tuvo lugar hace unos tres meses ha sido recientemente cuando ha salido a la luz de la mano de la cadena CNN. El vídeo ha creado gran polémica, más cuando se observa que otros adultos que se encuentran en la escena no actúan a pesar de presenciarla.
Se han presentado cargos contra la profesora acusada, mientras que la menor, que tuvo que ser intervenida por las graves lesiones que sufrió en la cabeza, puede actualmente sentarse, aunque no permanecer de pie.

(Lasprovincias.es).

Aviso: Yo no he visto el vídeo. Tal vez sea una postura egoista por mi parte, pero ya que lo único que puedo hacer es difundir esta barbarie, no quiero ver las imágenes. Si tú deseas ver el video, pincha sobre este enlace y lo verás: http://www.lasprovincias.es/20121008/mas-actualidad/sociedad/nina-coma-paliza-profesora-201210081239.html

sábado, 6 de octubre de 2012

XXVI CONGRESO DE LA SEPEAP EN SEVILLA Pediatras apuestan por tratamientos multidisciplinares para mejorar el pronóstico de los niños autistas


SEVILLA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
   Pediatras reunidos en el XXVI Congreso de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), que se está celebrando en Sevilla, han resaltado este viernes la importancia que tiene,"porque ya se ha demostrado", de iniciar de forma precoz un programa de tratamiento multidisciplinar de base cognitivo-conductual (psicoterapia) extendido a todos los contextos en que vive el niño afectado de un trastorno del espectro autista (TEA).
   Según ha explicado la doctora Ana María Rodríguez, pediatra del centro de salud de San Andrés de Murcia, en España uno de cada 500 niños padece un trastorno del espectro autista (TEA), siendo un problema que afecta principalmente a los varones (de cada 3 ó 4 niños que lo padecen, lo padece una niña). Las clasificaciones actuales distinguen varias categorías, entre las que destaca el síndrome autista, síndrome de Asperger y síndrome de Rett.
   "El 47 por ciento de los niños con TEA cumplen criterios diagnósticos de autismo", ha detallado esta experta, para quien los síntomas de este trastorno se inician en los primeros 3 años de vida y persisten para siempre.
   Además, ha explicado que "una de las dificultades a las que se enfrentan los niños con estos trastornos es la interacción social, ya que resulta difícil ajustar su comportamiento al de los demás, porque no entienden muy bien las convenciones sociales y suelen tener problemas para compartir el mundo emocional, el pensamiento e intereses con otros niños de su entorno".
   En cuanto al 'déficit social', ha dicho que es más evidente en los primeros años de vida y que, entre las manifestaciones más comunes, destaca "el escaso contacto visual cara a cara, a veces ya evidente antes del primer año de vida mostrando una mirada poco expresiva que parece que se dirige al vacío".
"Los niños que padecen un TEA no suelen sonreír, apenas gesticulan y suelen evitar el contacto interpersonal, incluso pueden presentar resistencia al contacto físico y el juego tiende a ser repetitivo y poco imaginativo", ha enumerado esta especialista.
   Por otro lado, algunos niños inician el desarrollo del lenguaje en el primer año de vida pero pueden sufrir una regresión a partir del segundo año y perderlo.

IMPORTANCIA DE UN DIAGNOSTICO PRECOZ

De ahi, ha aclardo, "que la intervención temprana intensiva en un marco educativo óptimo mejora el pronóstico de los niños con autismo con incrementos significativos en las ratios del progreso evolutivo y rendimiento intelectual".
   Dado que la interacción social con otros niños es complicada, suelen mostrar aislamiento y en muchos casos también presentan síntomas de ansiedad ante los cambios de sus rutinas y/o su entorno (horario, recorrido, objetos o personas que cambian de ubicación).
   Asimismo, sus movimientos corporales suelen ser estereotipados (aleteos, balanceo sobe sí mismos) y por tanto, "están estigmatizados socialmente ya que al no seguir juegos ni aprender sus normas, a los niños de su edad les resulta muy difícil contactar con ellos y por eso los niños se apartan", ha apuntado la Dra. Rodríguez.
   Esta experta ha indicado como puntos clave para el tratamiento la estimulación de conductas deficitarias; el apoyo psicopedagógico en la escuela; la intervención psicoterapéutica con el niño; la orientación psicoterapéutica a los padres y el tratamiento farmacológico si precisa.

SEGUIMIENTO DEL PEDIATRA DE AP

El seguimiento del desarrollo debe ser evaluado en todas las visitas del niño sano desde la infancia hasta la edad escolar y, por tanto, el pediatra de primaria va a ser el encargado de realizar la sospecha diagnostica y el filtraje a los recursos especializados como a la unidad de psiquiatría infantil.
   Además, derivará al niño a la unidad de neuropediatria para que se realice el despistaje orgánico más exhaustivo con el objetivo de descartar patología neurológica asociada. Como parte del proceso diagnostico, se descartarán los posibles diagnósticos diferenciales y se revisará la posibilidad de que exista patología comórbida. Multidisciplinar.

OBESIDAD

En esta jornada del congreso, los pediatras han debatido también sobre la obesidad y como se ha convertido en el trastorno nutricional más frecuente. De hecho, han advertido de que la incidencia de este problema de salud se ha duplicado en los últimos diez años, siendo España uno de los países que encabezan el ránking en obesidad infantil, sólo superada por Italia, Grecia y Malta con escasa diferencia.
   Además, han advertido de que la obesidad tiene asociadas otras dolencias como trastornos psiquiátricos, diabetes o complicaciones ortopédicas, entre otras.

viernes, 5 de octubre de 2012

"Mi amiga Rosi...una madre "especial"...una amiga maravillosa" (M.A.M.)



Mi gran amiga Rosi nuevamente me ha dado una lección de como debe comportarse una madre "especial" en una de esas situaciones que a mí me dejan sin capacidad de reacción.

Pero, aunque quisiera, jamás podré tener su maravilloso carácter, su positiva manera de ver la vida, su capacidad para conseguir relativizar los problemas y analizarlos desde la suficiente lejanía para que no puedan con ella.

Si es la primera vez que entráis en este blog no sabéis que Rosi es madre de dos niños autistas: uno, ya adolescente, que cumplirá dieciocho años la semana que viene...y el "chiquitín", como le llaman cariñosamente, que tiene ocho años.

Pues bien, esta tarde, tras bajar del autocar que les traía del colegio y camino de su casa, ocurrió algo que, si me pasa a mí, sé que me hubiese afectado de tal manera que, muy probablemente a estas horas, aún estaría dándole vueltas a lo ocurrido, lamentándome por no haber sabido comportarme como una madre de una hija autista y "auto flagelándome" por no haber logrado aún aceptar mi realidad..

Sin más rodeos: el hijo pequeño de Rosi tiene la costumbre de sentarse en el bordillo de un escaparate de una tienda (dejémoslo ahí...para qué vamos a dar publicidad a ese negocio)...y, ¡mira por dónde!...le encanta pegar cabezazos contra superficies que provoquen mucho ruido, como es el cristal de esta tienda...Pues hoy, salió como un energúmeno, con cara de pocos amigos, no sé si el propietario o uno de los empleados y dirigiéndose al "pequeñín" le dijo: "¿Necesitas que te ayude?". Yo sé perfectamente cuál hubiese sido mi actitud: pedir mil disculpas, sonrojarme, tal vez "regañar" a mi hija y salir a toda velocidad...Pero Rosi no se deja amilanar por nadie y ¡menos! si tiene relación con sus hijos...¿Cuál fue su respuesta?: " ¿Sabes una cosa?, puedes preguntárselo, pero mi hijo es autista y dudo mucho que te entienda ". Por supuesto, el hombre solamente supo pedir mil perdones avergonzado de sí mismo...Lo que no sabe es que el hijo pequeño de Rosi, como su hijo mayor, como mi hija mayor ¡¡¡si entienden lo que les dicen!!!...otra cosa es que su comportamiento posterior sea el esperado.

Me siento muy afortunada por tener una amiga como Rosi. Es la mujer que a mí me gustaría ser: fuerte, valiente, con una entereza increíble...De ella estoy aprendiendo como debe ser el comportamiento de una madre "especial"...y ¡además!, cuándo estamos juntas, raro es el día en el que no haya un momento en el que nos riamos a carcajadas...practicamos, de manera natural, el positivo valor de la "risoterapia".


Rosi, te quiero...gracias por aceptarme como amiga.

jueves, 4 de octubre de 2012

El corto 'Utopia del Okapi' se estrena mañana en la Casa de las Mariposas (Elalmeria.es)




Antonio J. Ruiz Sarmiento lleva al cine la historia de su hijo Pablo, un joven autista, contando con Sandra Rentero, Daniel Salcedo y Miryan Bragado en el reparto

zoom

Antonio J. Ruiz Sarmiento con parte del equipo artístico del corto.

Antonio J. Ruiz Sarmiento estrena mañana el cortometrajeUtopia del Okapi, donde muestra la historia que se desarrolla en torno a un joven, en este caso su hijo Pablo, un chico autista. Sarmiento ya llevó al teatro esta misma historia con un enorme éxito. Ahora tras adaptar los textos ha hecho realidad este corto que mañana miércoles a las 20:30 horas se estrena en el Centro de Cultura de Cajamar, en la Casa de las Mariposas. 

El guionista y director del cortometraje, Antonio J. Ruiz Sarmiento dio ayer las gracias a la Delegación de Hacienda de Almería por haber dejado las instalaciones del Paseo de Almería para una parte del rodaje de la cinta. Hay otros rincones de la ciudad que aparecen como la vieja estación de ferrocarril, el Paseo de Almería o la carretera de Pescadería. 

"Este corto surge tras representar la obra de teatro Utopia del Okapi, que yo escribiera hace ya un tiempo. Una persona me dijo de adaptar al cine la obra de teatro. El corto está basado en la vida de mi hijo Pablo. El 90 por ciento de lo que se relata en el corto son hechos reales", explicó Sarmiento. 

En cuanto a los motivos que han llevado a Sarmiento a realizar el corto, subrayó que "el autismo es un gran desconocido que afecta más niños de lo que nos creemos. Tengo que agradecer a todos los que han trabajado en este corto su colaboración, puesto que no han cobrado nada. El corto pretende dar a conocer lo que es el autismo". 

La historia que se narra cuenta como una familia está esperando la llegada de su hijo, que se encuentra en un campamento; durante esa tarde analizan como ha influido sobre la vida de ellos el tener un niño especial. Qué distinto se afronta la vida cuando el dolor les invade, cómo se resquebrajan los cimientos del núcleo familiar, cómo se entrelazan historias diferentes, cómo la vecina y la asistenta responden de diferente forma ante la adversidad, plasmando las diferentes y posibles fases por las que podía pasar una familia en la lucha por la mejora e integración. 

El rodaje del cortometraje ha supuesto un acto muy emotivo para Antonio Jesús Ruiz, ya que según explicó ayer, "en este corto aparece mi hijo siendo muy niño con mi mujer, que tristemente ya falleció. Recordar esas imágenes después de algunos años ha sido muy emotivo para mi", comentó este hombre, que ha demostrado siempre que es un luchador infatigable y una persona que trabaja siempre por los demás.

lunes, 1 de octubre de 2012

Piktoplus, el primer comunicador integral 3D para personas con autismo

Es un sistema pionero basado en el sistema pictográfico de comunicación (SPC)



nombre foto


En el marco de la I Conferencia Internacional de Nuevas Tecnologías para Personas con Trastornos del Espectro del Autismo, se ha presentado el proyecto Piktoplus. Se trata del primer comunicador integral 3D de España que engloba un banco propio de pictogramas, su propio dispositivo hardware, su propio sistema de voz y su propio software enfocado a la interfaz táctil.

En este sentido, Piktoplus es un sistema pionero que incluye un método de personalización en 3D, a través del cual el usuario configura su propio pictograma 'yo', y todos aquellos pictogramas de sus actividades principales diarias se convierten con el aspecto de ese 'yo'.

Como explica su propio creador, Jorge García, “Piktoplus es un comunicador basado en el sistema pictográfico de comunicación (SPC). Está hecho para que cualquier familiar o persona del entorno del usuario pueda configurar el comunicador, orientado a las necesidades de quien vaya a usarlo”.

Con respecto a otro tipo de comunicadores, Piktoplus trae consigo una novedad importante porque se trata de “una herramienta que ya incorpora a la llamada 'naturalización del lenguaje'. Esto es, conjuga verbalmente la frase en cuestión dotándola de coherencia sintáctica, de modo que si una persona enuncia una frase incorrecta como por ejemplo 'yo querer comer plátano', el sistema de Piktoplus lo 'traduce' de modo automático: Yo quiero comer el plátano. Esta innovación supone un paso adelante en el uso de sistemas aumentativos y/o alternativos de comunicación”.

Los Trastornos del Espectro del Autismo se caracterizan a nivel general por trastornos de la reciprocidad social y emocional, trastornos de la comunicación verbal y no verbal, déficits en la capacidad simbólica, y conducta imaginativa y en patrones repetitivos de actividades e intereses. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos). Sin una adecuada intervención el Autismo puede ser especialmente destructivo para la persona. Actualmente se calcula que en España hay unas 350.00 personas con autismo y en el mundo unos 67 millones de personas.


Publicada por Redacción VDJ